‘Emily’ Salinas, ‘Chayito’ y las mineras porfiristas canadienses

Ciudad de México /

Acá nada más tristeando porque la FGR no aceptó las condiciones que imponía Chayito Robles para cantar (ya saben, quería que la trataran como Emma Coronel pero antes de que la apañaran), a ver si no termina como Miroslava en Cárcel de mujeres. Y todo por no balconear al licenciado Peña y a Videgaray que ni unos taconcitos Louboutin le han mandado al tambo.

O sea, qué le costaba a la doña cantar la de “Ratas de dos patas” para ganarse la libertad y unirse, por ejemplo, a la secta satánica de Keith Raniere y de Emiliano Salinas que fue homenajeado por su cumpleaños por el medio que más debería corretearlo. Claro, si yo fuera Chayito exigiría que la marca de la casa NXIVM no me la pusieran como si fuera becerro del rancho de Fox, sino que trajeran un tatuador de rancio abolengo. La verdad se ven bien gachas esas marcas todas feas y rudimentarias, que semejan los páramos que dejan las mineras canadienses en México que, además, no pagan impuestos gracias a los ex presichentes Jelipillo y mi licenciado Peña, con una pequeña ayuda Ricardo Anaya, para que traten a sus trabajadores peor que en tienda de raya porfirista.

Los compatriotones del mesié Trudeau son más depredadores que los aliens de El día de la independencia. Ahora entiendo por qué en su película los de South Park le declaran la guerra a Canadá, que se agandallan tierras y haciendas como en el colonialismo decimonónico. A los de la minera First Majestic Silver que hacen ver a Germán Larrea como un humanista, solo les falta haber retuiteado la fakenewsota esa de la imagen del doc López Gatell recibiendo una vacuna que quisieron hacer pasar por la del covid (así, el subsecretario no solo se saltaba la fila, sino que el medicamento no servía porque éste se había contagiado, no mamartz) cuando atrás se veía en grandes letras que era la campaña de la vacunación, pero de la influencia. O sea, ¡qué pendejos!, por decirlo de fina manera. Por eso se dejaron ir a lo buey con lo de la ASF (a la que nunca han pelado, menos con lo de la Estafa maestra de Chayito) cuando hasta el auditor David Colmenares, que se había echado un pasito pa’ adelante, ya se echó dos pasitos para atrás.

Están hasta pior que quienes todavía preguntan que por qué no hay más vacunas, lo que es solo leer a sus bots.

¿Esta es la única oposición que tenemos, no hay de otra? A lo mejor requieren unos latigazos de Emily Salinas para ponerse las pilas.

jairo.calixto@milenio.com
@jairocalixto

  • Jairo Calixto Albarrán
  • jairo.calixto@milenio.com
  • Periodista producto de un extraño experimento cultural-social-educativo marxista, rockero, populachero, libresco y televisionudo / Escribe de lunes a viernes su columna "Política cero"
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