Jairo Calixto Albarrán
  • jairo.calixto@milenio.com
  • Periodista producto de un extraño experimento cultural-social-educativo marxista, rockero, populachero, libresco y televisionudo / Escribe de lunes a viernes su columna "Política cero"
  • Caldedrunk y su estuata

    Levantarle un monumento al expresichente de la narcoguerra y de su compadre García Luna Productions, sería más bochornoso que una vía en el Edomex se siga llamando López Porpillo.
  • Los whitexicans juniors

    Una brillante propuesta nada clasista ni racista para nada destinada a contribuir al menosprecio social y la depauperización democrática, basada en hechos irreales.
  • Messi, Infantino y Satanyahu

    Ese Santanyahu está viendo y no ve. Se tendría que guardar sus entusiasmos y no ser tan obvio, qué va a decir la gente de por sí habla de Sionel Messi.
  • ¡Las disculpas de Feinman son del orto!

    Después del curso que seguramente tomó por correspondencia el señor Edu Friedman, el odidador de mexicanos se está victimizando como los grandes.
  • Messi, Messi, Messi que más aplauda

    No puedo creer que haya gente canalla que crea que la FIFA está más vendida y que el Mundial está arreglado.
  • Los belgas se la dejan cayetano a Trump

    Siempre hemos sabido que la santa FIFA es non santa, pero ahora sí quedó a nivel de entreguismo ridículo con Trumpzilla, que de por sí había hecho el ridículo al entregarle el Premio de la Paz
  • La FIFAruláis

    Es lamentable que los verdaderos héroes de este Mundial hayan sido personajes como Vozinha, Cabo Verde, Congo, Senegal, y no Cristiano Romualdo o Messi que más aplauda ni la nada Selección yanqui..
  • Te lo digo Caicedo para que me entiendas Noboa

    Quizá asesorado por Maru Krampu dicen que Noboa recurrió a su amigo Milei para que, en su papel de la mascota de la mascota de la mascota de la mascota de la mascota de Donald Trump, buscara a manipular la información a través del Ferriz argentino
  • Noboa no sabe perder

    No sé qué tengo en los ojos que puras ardillas veo. En vez sumarse a los festejos desde la intimidad de su buhardilla, la Opo se pone bien quién sabe cómo y exuda fuertes