Histeriquismo ultraderechoso

Ciudad de México /

Sin duda, siempre hay mensajes de fin de año más tenebrosos que otros: Bukele anunció que se quiere quedar 10 años en el poder hasta convertir a El Salvador en una sucursal del Alligator Alcatraz, que hace ver a Lecumberri y a Tlaxcoaque como centros de diversión y alegría para toda la familia. Javier Milei, que vive en submundos para lelos, afirma que Argentina va que vuela para ser potencia mundial, gracias a sus políticas de apoyo a la casta empresarial al quitarle la monserga impositiva, los derechos laborales, los beneficios sociales e imponer jornadas laborales de chingomil horas y vacaciones cuando al empresario se le dé su nada regalada gana. De aumentos mejor ni hablemos ¡Qué maravilla!

Y qué decir del tío Pinchi, que explicó cómo México va a convertirse en Venezuela si obligan a los plutócratas que no quieren pagar impuestos a pagar impuestos. El mensaje a la chaviza desde la momiza fue muy intenso llamando a los jóvenes a enfrentarse a los zurdos de mierda. Nadie le explicó que la Generación Zzz no existe, que son los papás prianistas y que la muchachada lo escroleó a los 15 segundos por aburrido.

Lo de la Kinky Téllez española, Isabel Ayuso, alcaldesa de Madrid, reúne todos los elementos de un buen mensaje ultraderechoso: de la misma manera en que la ex candidata del PRIAN y los alazrakos consideran de manera cursi y melodramáticamente que la presidenta Sheinbaum es una dictadora, la Ayuso también señala al presidente Pedro Sánchez como un sátrapa, mientras soslaya sus escándalos de corrupción y los del Partido Popular. Es muy chistoso que el mero mero del PP, Feijóo, mienta igualitititito que Alitititito Moreno.

A lo mejor no estaría mal cumplirles sus deseos a los ultraderechosos mexicanos e ibéricos y que una vez al mes, para que no se les haga pesado, estos gobiernos ejerzan el poder contra la oposición como hubieran hecho Porfirio Díaz y Francisco Franco. Así se enteran de lo que es el verdadero autoritarismo dictatorial y dejan de hacerle a la mamá Campanita.

A la ultraderecha mediática carroñera y prianista no le ha de haber caído muy bien que, a pesar de repetir hasta el fastidio lo de la venezolanización, el superpeso cerró el año a 18 varos por dólar, que se rompen los récords de inversión extranjera y que el embajador gringo saliera a reconocer que la cooperación con México va chidoguán.

La Loka Academia de Miramones está desconsolada: Trump —que está peleado con todo el mundo menos con su dios Satanyahu— no nos va a invadir.


  • Jairo Calixto Albarrán
  • jairo.calixto@milenio.com
  • Periodista producto de un extraño experimento cultural-social-educativo marxista, rockero, populachero, libresco y televisionudo / Escribe de lunes a viernes su columna "Política cero"
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.