Ooootraaaaaa veeeeeez nos vino a regañar la Cayetana, diputada de extrema derecha en España y a darnos lecciones de soberanía; a decirnos que ya superemos las matazones, el saqueo y un mestizaje hecho con sangre, sudor y lágrimas, no se diga los atracos empresariales españoles apoyados por Calderón y mi licenciado Peña. Como si no hubiera sido suficiente con que los del Partido Popular nos mandaran a la Chabela Díaz Ayuso para normar criterio y reivindicar como humanista progre buenaondita a Hernán Cortés junto con el matarife de Pedro de Alvarado, ahora nos envían por Estafeta a la Cayetana que tiene un nombre más largo que la Criada bien criada, para darnos lecciones de moral más trumpista-mileista-bukelista que ninguna. La oyes y te da narcolepsia.
Solo le faltó gritar a pulmón batiente la frase que debe tener en sus tarjetas de presentación. ¡Viva Franco y olé! (no lo dijo, pero lo pensó).
Al parecer a la Maru Kraumpus española la traen para acá cada seis meses o cada que su promotor ve demasiado comunismo. El problema es que a la Cayetana solo atrae a los de la Loka Academia de Miramones, pero aleja a todos aquellos que no comprenden por qué no le duele la cara de ser tan facha. O sea, si cree que con sus diatribas con filípicas incluidas va a conseguir que la glorifiquen los maestros de la CNTE, está un poquito extraviada. Ellos tienen su propio plan desestabilizador en onda el Bloque negro. En realidad, ella solo atrae a quienes aspiran a títulos nobiliarios como los alazrakos, los de Ventaneando y los de Ladillus, a los que ya les anda por besarle la mano a la aristócrata que dice que es historiadora, pero del nivel Krauze, por eso supone que el Caudillo era prácticamente un demócrata, que el feminismo es comunismo y que Aznar es un dios para sí mismo.
Eso explica que la Cayetana Álvarez de Toledo y Peralta-Ramos, XV marquesa de Casa Fuerte, venga a dar clases antipopulismo y de soberanía con un mánager como el tío Pinchi que ya amenazó con agarrar a chiquihuitazos a quienes se opongan en su plan de conquistar el mundo.
Digo, ¿qué no nos pueden mandar nada mejor desde las recalcitrantes iberias de la ultraderecha? De veras, que nos mandan puro guarumo, pura mengambrea: puras tías y tíos prianistas como Bosé, Sabina, Facho Cano, la Ayuso y ahora a la Cayetana que encabezan una evangelización trumpista.
No le basta con los soplamocos que le ponen en el Congreso en España, y pasa por México a que le tripliquen la dosis, pobrecita.