Les digo que la Opo no se ayuda ni se autoayudará. En su clásica coordinación coreográfica, la derechairiza mediática comenzó a propagar la idea de que en Colima habían abucheado a la presidenta. Por supuesto, solo mostraban los videos en que una voz discordante, con una bocina estilo Kinky Téllez, que gritaba algo así como “¡Se compran colchones, refrigeradores y fierro viejo que venda!”. Y bueno, se dieron vuelo como con los videos chafas de De Fraudeón y la inexistente pelea entre Claudia y AMLO que narra en sus cuentos simplones Raymundo Rivafalacio. Hasta alguno de los Ferriz quiso compararlo ridícula y mafiosamente con la mascota canina favorita de Trump, pero se la peleichon. ¿Por qué? Porque en realidad los gritos de “¡Fuera, fuera, fuera!”, eran para la señora Yuri Valencia, lideresa del Movimiento del ponte tu sombrero y póntelo, que quiso darle en la torre al mitin. Y mientras se hacía la Natita Torres, la presidenta le aplicó la ley del hielo y la gente la abucheaba peor que a Vicente Vox cada vez que sale a bolearle las alforjas al dueño del PRI.
Y entre más lo hace, a Chente le recuerdan cuando decía que los del PRI eran tepocatas y víboras prietas y corruptos. Así, le resucitaron unos comentarios de Labastida: Fox no solo votó a favor del Fobaproa, sino que se benefició de él como pulpo chupeteador, diría Palillo.
Cada vez que la Loka Academia de Rivapayachitos de la tele tratan de sacarle provecho a una fake news, se les apesta. Y luego borran sus tuits y se hacen patos y fingen demencia.
Por eso y otras cosas más en la encuesta más reciente de El Universal, donde se refugian los amos y amas de las mentiras nada piadosas (¿ya les dije que me contaron que todos estos chous fakenewseros se idearon con unos tragos en una cantina de la Condechi?), Morena tiene 35% de intención de voto y 48% de preferencia electoral efectiva, el PAN 11% y el PRI y MC empatados con 9%. Don Cucaracho araña de lástima el 1%.
Pero la Opo no está del todo sola, apareció el panista Kike Vargas en acto de Pedro Haces sin ases, también junto a Monry. Se sabrosearon políticamente.
Se parecen a los ambientalistas Derbez y el gritante de Café Tacuba que no se manifestaron en contra de que Trump diera permiso para cazar al lobo gris mexicano en extinción. Seguramente estaban celebrando que Donald quiere apoderarse de todo el continente. Ya la presidenta le dijo que #NoMaMarx.
A lo mejor le contaron al pelos de elote lo que son las tunas taponas y se las quiere carrancear.