Hay gente a la que le gusta ver arder el mundo. El Guasón, Nerón y Donald Trump que tiene en llamas la casa y que en todo momento trae un lanzallamas para seguirle echando fuego a la hoguera. En Estados Unidos nadie lo quiere, salvo los analfabestias del ICE, Marco Turbio, J.D. Vader y la Kirsti Rambo Noem, que a juzgar por sus comentarios cualquiera diría que se educaron en los campamentos juveniles del KKK. Gringolandia es un polvorín lleno de gente se cansada de tanta pinchi re re represión que hasta la Gestapo le darían ñáñaras.
El artero asesinato de Renee Nicole Good, fue la gota que derramó el vaso del hartazgo y que llevó millones de estadunidenses a tomar la calles y prenderles fuego. Mientras tanto en un partido de futbol americano, Trump recibió una rechifla monumental que hace palidecer a la que recibió Miguel de la Madrid en el Estadio Azteca en la inauguración de Mundial México 86. No lo dejaron ni hablur.
Trump dio un resbalón todavía más aparatoso que el que acomodó las almorranas a un agente ICE que, mientras correteaba manifestantes, salió volando ante las burlas del personal. Mark Ruffalo, mejor conocido como Hulk, en los Globos de Oro criticó a Donald salvaje y acremente. Lo mismo hizo en su programa Whoopie Woldberg, que en su alocución dijo algo público y notorio: que Trump armó el ICE para proteger a la gente de los malos, y resultó que los del ICE son los malos de malolandia.
En Europa las cosas no están mejor para el cabeza de cheto, pero los gobiernos de la OTAN que son unos huevos tibios, no se atreven a organizar una respuesta dura y directa (boicots económicos para comenzar) contra las amenazas trumpistas de dar el venezolanazo en Groenlandia.
En todo su esplendor autocomplaciente y narcisista, Trump se declara presidente de Venezuela y sueña con hacer de Marco Turbio presidente de Cuba. Al rato ira a bombardear Narnia, Oz y la comarca de Bilbo Bolsón.
Mientras tanto, Rusia y China andan escondidos como mi Juanga atrás de una palmera. Pensé que se habían intimidado ante Jabba the Trump. Sin embargo, se me ocurre que a lo mejor están esperando a que Donald incendie a la OTAN para entrar triunfantes sobre los escombros.
Lo más patético es que Trump tiene más apoyo entre los prianistas entreguistas y los vendepatrias venezolanos y españoles que ven el temblor y no se hincan. Hay que volverles a explicar que por muy lamesuelas que sean, Trump les va aplicar el método Maricori de humillación a los traidores.
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