M+.- Lo único que le falta a Maru Krampus después de que su proceso de juicio político ya está en movimiento, es que tome una terapia de reforzamiento de la autoestima con la conocida psicóloga sin títulos, Marilyn Cote, a la que ya le anda por pagar su fianza para seguir aplicándole el método antijunguiano a su clientela.
Y es que a la Maruca no le bastó con hacer el ridi en su gira mediática a modo, sino que ahora recurre a su representante legal, Gil Dark, para que la lleve al lado más oscuro de la fuerza ultraderechosa, ahí donde pasa de hacerse la vístima como perseguida política, a convertirse melodramáticamente en vísitma de un golpe de Estado. O sea, ni el señor que supuestamente se manda solo es tan azotado.
Claro, está bien que en el KukluxPAN se pongan un poquito nerviosos porque la gente no sabe valorar los maravillosos logros humanitarios de la CIA, ni tienen idea de las cosas fantabulosas que ocurrirían en Chihuahua con una invasión yanqui que los dejaría comiendo deliciosos trozos de carne de burro como Milei a los argentinos, mientras nuestra Maruchan vive la vida loca en su pequeño palacete de millones de pesos que hace ver a la Casa Blanca de la Gaviota y mi licenciado Peña como cualquier departamentito de interés sensual del tipo cártel Inmobiliario del PAN.
Es lo malo de que haya gente zurda tan resentida que goza con la idea de ver a la góber petocha sometida a los rigores de un juicio político, solo por cumplir su sueño de ser la empleada del mes de la CIA y soñar con que las Barrancas del cobre cambien su nombre por el de Los cañones de Trump.
La góber tendría que haber hecho exactamente lo contrario de lo que indica el manual de control de daños del PRIAN: no hacer melodrama reguetonero, no tratar de negarlo todo y, por supuesto, nunca aceptar el apoyo de Caldedrunk que es como una fuente inagotable de salación y desprestigio. Si en vez de aceptar el exorcismo al revés y se hubiera extirpado la xochilización, las cosas estarían menos color de hormiga. Nada le costaba reconocer que ella, en realidad, sí era La Chica de CIApol y háganle como quieran.
La verdad no muerde, aunque incomode.
Lo bueno es que en el PRIcámbrico temprano ya salieron al quite y dicen que van a demandar a los hijos de AMLO, Moya Palencia, Marx, Mao Tse Tung, las estatuas de Fidel y del Che que tiene secuestradas la Rojo de la Vega, y a cualquiera que huela a comunismo. No se rían, son más cotorros que el tío Pinchi. Seguro son pacientes de Marilyn Cote.