Pues a petición popular que me destituyen al facho del rumiante facho del Gregory Bovino, que al frente de ICE se había puesto más fachito que ninguno, incluso que su jefa Kristi Noem después del asesinato de Alex Pretti. Es que de plano ya se sentía más Himmler que Himmler, tan así que por primera vez en mucho tiempo llevó a Trump a medio recular porque las manifestaciones se le estaban poniendo muy bravas y su popularidad estaba francamente en vertiginosa decadencia. Bueno, es que solo a mi Donald se le ocurre ponerse tan regresivo como represivo.
Como que se creyó su propia y manida frase de que si saliera a la Quinta Avenida a dispararle a la gente no le pasaría nada. Y ya vio que sí pasan cosas, que la gente le está haciendo ver que disparar a mansalva lo único que le va a generar es odio, rencor y rechazo generalizado como hasta ahora ha ocurrido de manera cada vez más ruda y violenta.
Ya salió Bovino, pero quedó más protegido que los expedientes secretos Epstein, no lo vayan a tratar de la manera humanista como él trató a los inmigrantes. A pesar de su brutalidad y el manejo de la iconografía facha, Bovino se va sin un arañazo judicial, sin pasar por un análisis jurídico que lo lleve a pagar sus claros y comprobados excesos represivos. Se ganó a pulso el título de Empleado Facho del Mes del trumpismo en éxtasis.
Lo bueno es que la sociedad civil y altos funcionarios, de la misma manera en que exigieron la salida de Bovino a patadas, también quieren que se siga con la señora Rambo Noem, que no puede ser más ultraderechosa, hiperviolenta y mentirosa. Temible, pero no impune ni indestructible como el resto de los trumpistas maniacos.
En ese sentido, los humoristas y comediantes del prime time Kimmel, Stewart, Colbert a pesar de las amenazas siguen dando la batalla con las herramientas de la ironía y ponen a parir chayotes a mi pobre Donald. Es ahí cuando se confirma que las risas, lo cáustico, la comedia pueden ser muy revolucionarias.
Aquí tenemos en esa labor a Operación Mamut del Canal Once, que por su manera de desenmascarar a las tías panistas y encuerar a la derecha molestó a los de Molotov, que mandaron a bajar un programa donde se hacía una parodia de sus canciones en la que quedaban como sus héroes calderónicos. Se ve que sintieron los molotov peligros en el callejón.
Igual que Milei, que adonde quiera que va le rechiflan y mientan más que a Trump en Davos. El presiduende es la burla mundial, más que el bótox de Alitititito.