Sí, hoy ya 58 años de reportero. Y los que faltan, aún mejores.
Florestán
El general Lázaro Cárdenas anunció el 30 de noviembre de 1934 que no viviría en el Castillo de Chapultepec por ostentoso, y hasta entonces residencia presidencial, y que se mudaría al rancho La Hormiga, que bautizó como Los Pinos, a pesar de no tener uno solo, pero que llamó así en recuerdo del lugar, en Tacámbaro, Michoacán, donde conoció a Amalia Solórzano, aspecto romántico poco conocido de esta leyenda histórica sin la que no se entendería el México de hoy.
Y desde entonces esa fue la residencia oficial de los presidentes hasta que en 2018 Andrés Manuel López Obrador, en una de sus delirantes contradicciones, decidió que Los Pinos era un exceso de lujo y se instaló ¡en Palacio Nacional!
Convirtió Los Pinos en un centro cultural y de adoctrinamiento, parte del patrimonio nacional y a cargo del gobierno federal.
Antes José López Portillo (1976-82) creó la Calzada de los Presidentes y colocó la suya y de sus ocho antecesores a partir del general Cárdenas, que develaron doña Amalia y su hijo Cuauhtémoc.
Luego agregaron las de sus sucesores hasta Enrique Peña Nieto. El pasado 24 de julio se informó que el desgajamiento de un árbol había derribado la de Calderón, ante lo que la directora de Los Pinos, Elisa Lemus Campos, declaró: lo tenemos que volver a instalar porque integra un lugar en la historia.
Pero fue otra mentira. Desde entonces la figura quedó en el olvido y en el suelo, y hasta allí llegaron el miércoles unos vándalos que dijeron ser del SME y le cortaron la cabeza, que exhibieron y pasearon por las calles como un trofeo.
Esta muestra de barbarie representa otro aspecto de la herencia de odio que sembró López Obrador y que prolifera en medio de la impunidad.
RETALES
1. VACÍO. Los diputados ya solo están, como siempre, en sus ambiciones personales. Una muestra más es que en la comparecencia, clave, del secretario de Hacienda, Édgar Amador, por momentos hubo apenas curules ocupadas. Una décima parte del pleno;
2. MEXICANA. La candidata verde de Morena al gobierno de Nayarit, Jasmine Bugarín, me confirmó ayer que es, constitucionalmente, mexicana por nacimiento. Que nació en California porque sus papás, campesinos de Nayarit, fueron de jornaleros a Estados Unidos. Pero, además, apunto yo, la restricción de la doble nacionalidad no se aplica para 2027; y
3. AÑOS. Florestán recordaba que hoy cumplo, formalmente, 58 años de reportero, aunque inicié en El Heraldo de México en marzo de 1968. Pero mi baño de fuego y sangre fue cubrir todo el movimiento estudiantil, desde la pedrea en la Ciudadela, el 6 de julio, hasta la madrugada del 3 de octubre. Es el mejor oficio del mundo. Y lo mejor siempre está por venir.
Nos vemos el martes, pero en privado