Cuando los lobos se visten con piel de lobo, los demás depredadores les llaman honestos.
Florestán
Jamás en la historia, el INE había llegado a un proceso electoral en peores condiciones que en las que hoy vive, hundido en la corrupción, el nepotismo, el tráfico de influencias, la colonización morenista y una degradación institucional sin precedentes.
Esa es la herencia de quien Andrés Manuel López Obrador designó, por influencia de Alfonso Durazo, Guadalupe Taddei, y avaló así: Tiene profesionalismo, es honesta, incapaz de actuar como el presidente que está saliendo (Lorenzo Córdova) es una mujer íntegra.
Hoy aflora lo que se había venido denunciando en medios, y que el régimen llama linchamiento. La Auditoría Superior de la Federación la investigaba desde abril pasado por el otorgamiento de contratos al menos a 57 servidores públicos, todos cercanos y designados por ella misma, desbordada por la abundancia, del principal proveedor y cercanísimo, José Alfredo Hernández Casillas, el mismo que desde el departamento presidencial del hotel Meurice, con un costo de 167 mil pesos la noche, ante dos copas de champaña y vistas al Jardín de las Tullerías, la plaza de la Concordia, la torre Eiffel y el Louvre, puso París a los pies del chamaquito, uno de sus hijos.
Nunca este máximo organismo había caído tan bajo y de aquel admirado árbitro electoral autónomo hoy apenas quedan sus despojos, rebajado por la podredumbre institucional, el envilecimiento, la perversión del poder, la corrupción y la degradación moral y política.
Así arrastra no solo al INE y a sus integrantes, —¿Dónde estaban cuando todo esto sucedía?— sino a la democracia misma.
Ahora el reto es reconstruir institución y confianza, a seis meses de las mayores elecciones de que haya registro.
RETALES
1. MANITAS. Cuando el sábado por la mañana adelanté la inminente salida de Taddei del INE, los duros de Morena iniciaron el linchamiento y ella personalmente lo negó. Por la noche informé que sería su último domingo en el cargo y se endurecieron. El domingo por la mañana lo ratifiqué y aún se fueron más lejos. Y con la confirmación superé una vez más, los denunciados ecosistemas de amplificación digital del régimen;
2. AUSENTES. En esta crisis de corrupción del INE, ¿Dónde estaba su Junta General Ejecutiva, que es la que dice lo administrativo, contratos incluidos y que encabezaba la misma Taddei y Roberto Carlos Félix López? ¿Dónde está Víctor Hugo Caravente, titular del Órgano de Control Interno, todos nombrados por ella? En la complicidad y en el silencio; y
3. HIDRA. Como me dijo ayer Jorge Alcocer: Taddei es la cabeza de la Hidra, por eso hay que renovar toda esa Junta General Ejecutiva que es cómplice y responsable. Mientras esto no suceda, el INE no merece confianza.
Nos vemos mañana, pero en privado