Madurez

tampico /

Madurez es la habilidad de controlar la ira y resolver las discrepancias sin violencia o destrucción.

Es paciencia. Es la voluntad de posponer el placer inmediato en favor de un beneficio a largo plazo. Es perseverancia. Es la habilidad de sacar adelante una situación a pesar de una fuerte oposición y retrocesos decepcionantes.

Madurez es la capacidad de encarar disgustos y frustraciones, incomodidades y derrotas, sin queja ni abatimiento. Es humildad. Es ser suficientemente grande para decir “me equivoqué”. Y cuando se está en lo correcto, una persona madura no necesita experimentar la satisfacción de decir “te lo dije”.

Madurez es la capacidad de tomar una decisión y sostenerla. Los inmaduros pasan sus vidas explorando posibilidades para no hacer nada. Madurez significa confiabilidad, mantener la palabra propia y superar la crisis. Los inmaduros son maestros de la excusa, son dispersos y desorganizados. Sus vidas son una confusión de promesas rotas, amigos perdidos, negocios sin terminar y buenas intenciones que nunca convierten en realidades. Madurez es el arte de vivir en paz con lo que no se puede cambiar. Autor anónimo.

Amigo lector: la vida es un proceso de constante maduración. Es una aventura que termina con la muerte. Dese un margen para no ser perfecto, equivocarse y rectificar. Sea coherente, que pensar, decir y hacer lo mismo con convicción y sin contradicciones no solo honra, también enaltece.

Madurez es asumir las consecuencias de sus decisiones y sus actos. Significa actuar libremente y aceptar los límites de la libertad de los demás; es rechazar las quejas inútiles y afrontar los problemas con serenidad. Es saber amar la vida, amar a los demás y amarse a sí mismo.

La madurez la nutre con sus experiencias y le permite conciliar lo inmediato con lo mediato, aceptar las dificultades como enseñanza, sustituir la suerte por la diligencia y el trabajo, y mantener la confianza frente a la adversidad.

Una persona madura reconoce sus debilidades, pondera y decide con prudencia. No es algo que la vida le regala. Es la humilde aceptación de sí y la grave responsabilidad de ser uno mismo. La madurez se refleja en sus actos, no en sus años. _

  • Jorge Reynoso M.
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite