No hay futuro para Morena en Nuevo León. Desde que destaparon a Clara Luz Flores como candidata, el derrumbe registra 12 puntos porcentuales. De por sí el partido no tiene buena recepción en la entidad porque sólo sus candidatos presidenciales han sido votados, pero no arrastran el sufragio ni a las alcaldías, ni a las diputaciones locales y federales. Morena es una mala marca y con Clara Luz y Abel Guerra, pésima (dilapidaron en 2021 el enorme voto de AMLO del 2018; aunque Claudia Sheinbaum sí ayudó a la senaduría de Waldo Fernández). Citlalli Hernández decretó que el proceso interno en el partido está cerrado. A estas alturas, si se tumba la candidatura de Clara Luz, ninguna de las otras corcholatas aceptaría el relevo, nadie en su sano juicio desfila al matadero electoral. Competir contra Mariana Rodríguez (o el candidato que Movimiento Ciudadano imponga) y contra Adrián de la Garza, es enfilar a la derrota.
Tatiana Clouthier, como El Maquío, no lucha por cargos, ya tuvo los necesarios a nivel Legislativo y Ejecutivo. Enfática, se trata de que la coordinadora no llegue a ser candidata, pero la miopía chilanga de Claudia Sheinbaum, Ariadna Montiel y Citlalli no entiende eso: buena parte de los capitalinos no comprende a los regios; su mentalidad parroquial, cortesana, sigue pensando que fuera de la Ciudad de México todo es Cuautitlán. Precisa, Viri Ríos lo señaló: “Sea cual sea el efecto de la revuelta regia al interior de Morena, lo cierto es que Nuevo León ha vuelto a dar un manotazo en la mesa. Con los neoloneses no se juega al centralismo. Su paciencia en eso es nula”.
Existe una alternativa competitiva y, si se traza bien la ruta, ganadora, no para Morena, sino para el Segundo Piso de la Cuarta Transformación: la alianza entre el senador Waldo Fernández y el alcalde de Escobedo, Andrés Mijes. Una 4T norteña revitalizada, recargada. Waldo por el Partido Verde como candidato a la gubernatura; si y sólo si convence al Partido del Trabajo, Mijes como el poderoso coordinador de esa campaña y, Clouthier, como la activista ciudadana que es. Sólo así la 4T podría ir a tercios en contra de MC y el PRIAN. La campaña del voto útil sería imprescindible: el voto de castigo contra la gestión de Samuel García, el voto contra la corrupción que el PRIAN representa, el voto de la revolución de las conciencias asestado a Clarabel porque votar por Clara y Abel es anular el sufragio.
Waldo, Mijes y Tatis se distancian de Morena, no de la 4T ni de la presidenta Claudia Sheinbaum: son claudistas, no clarabelistas. Morena no tiene el monopolio de la 4T porque la Cuarta Transformación, en la política de las alianzas, incluye al Verde y al del Trabajo. Las corcholatas embaucadas por el fraude de las encuestas son dinamita si unifican su propósito de obtener la gubernatura para el movimiento. Hay antecedentes: pocos creían que el independiente Jaime Rodríguez Calderón ganaría la elección sin el apoyo del PRIAN; ganó y con buen margen. ¿Qué le pidió El Bronco al entonces gobernador Rodrigo Medina? La alcaldía de García, una diputación federal, otra estatal y algunas regidurías. Lo demás es historia. Y la historia que viene para la alternativa electoral con alternancia política, si así lo deciden, es la alianza de Waldo, Mijes y Tatiana. ¿Política ficción? No lo sé, Rick.