¿Qué pretende el Club Santos?

Laguna /

El calendario inicial de Santos le ha sido incómodo. No ha jugado en casa que de poco le podrá servir ante la debilidad del plantel. 

Las sanas intenciones de Orlegi no han ofrecido una nueva cara. 

Sus propósitos depositados en un misterioso plan de reconstrucción no aportan confianza ni credibilidad.

Pero la pregunta ¿Qué pretende? tiene varias interpretaciones. ¿Acaso cree que con su filosofía de vida organizacional va a restaurar su propio evangelio?

¿Está convencido de que su afición apoyará sus decisiones? ¿Tiene el convencimiento de que el éxito se logrará con su actual postura?

Al revisar el plantel de jugadores debió haberse convencido que no llegaría a ningún lado agradable. 

La afición se ha sentido traicionada y por eso ha respondido de la misma manera. Aplicó el famoso dicho de “como veo, doy” 

La respuesta de la gente (más bien la no respuesta) es proporcionalmente directa a las acciones de la institución.

No hay conciliación ni empatía por más bellos, interesantes y elocuentes discursos motivacionales que lleguen. 

Las sanas ideas para gestar un cambio no aparecen en el campo que es desde donde surgen las acciones que agraden al público interesado en la organización. 

Han equivocado las vías. De la cancha surgen las ideas, hechos y resultados para provocar entusiasmo en el graderío. Han matado la emoción de la gente; eso lo han hecho muy bien.

El presente duele, y mucho. Parece que a ellos no les importa gran cosa. 

Sus conductas así lo indican porque sus profundas preocupaciones se ubican en otra oficina la cual no es afín al giro de la propia actividad.

¿Están en el camino correcto de recuperación?

  • Juan Gómez Junco
  • gjunco.juan@gmail.com
  • Columnista desde 1988 en La Opinión...(hoy La Afición). Egresado del Tec de Monterrey en 1974, Licenciado en Administración de Empresas.
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