¿Tarea fácil o sencilla el mundo de la educación? Largo es el camino del aprendizaje. Métodos, teorías, prácticas, van y regresan, como si fueran barcos que cambian de mar. La responsabilidad frente a una niña o niño es grande.
Si los padres son el ejemplo de ellos, pueden influir en sus valores, lo mismo con los maestros, eso se supone que sucede, nada está escrito, hay tantos factores como pensamientos que marcan la vida, tal vez el destino.
La constancia, insistir, reafirmar, no bajar la guardia, estar atentos, es lo que va ayudar a esa transformación en el ser, para que sus actos vayan tomados de la mano de Amor, humildad, bondad, belleza.
Si lo trasladamos a un aula donde el maestro además de influir en sus valores, debe hacer sus planeaciones, proyectos, evaluaciones, comisiones, grillas, y demás, la labor se hace muy difícil. Con esa torre de tareas ¿Es posible obtener resultados tangibles?
A veces se deja de lado, la motivación, esa palmadita en el hombro, la carita feliz en el cuaderno, una sonrisa, un dulce, una flor, recordar que somos parte de una cultura grandiosa, que tenemos una historia rica o simplemente que sobrevivimos un día más, ejemplos sencillos para impulsar, generar energía que haga la diferencia de un día y otro.
Todos necesitamos motivación, ser positivos en lo que hacemos, más si estamos en el área educativa, porque como dice Fernando Savater:
“A los educadores no nos queda más remedio que ser optimistas, ¡ay! Y es que la enseñanza presupone el optimismo tal como la natación exige un medio líquido para ejercitarse. Quien no quiera mojarse, debe abandonar la natación; quien sienta repugnancia ante el optimismo, que deje la enseñanza y que no pretenda pensar en qué consiste la educación”
Hay miles de ojos atentos a los errores del Sistema Educativo, existe una sociedad con profundas heridas, ¿imposibles de sanar? Es necesario, vital que los maestros, los padres de familia, la comunidad gire al optimismo, ir juntos a los corazones y cabezas, para mirarnos con más luz.
Una frase de Whitman, recordando a Juan Jesús Aguilar “Los pueblos están muy cerca al través de sus poetas, ¡Que sólo la política separa a los hombres: los cabildos y los consejos! Un día cuando el hombre sea libre, la política será una canción.”
Carpe diem.