Una lección sin fronteras

Ciudad de México /
Únete al canal de Milenio

M+.- El gobierno de Donald Trump puso a prueba las instituciones democráticas y alteró el orden internacional. La respuesta de los electores el pasado martes mostró que la ciudadanía conserva la capacidad para corregir el rumbo. Los demócratas ganaron el control de la Cámara de Representantes y del Senado, además de gubernaturas como Texas y Georgia. El resultado constituye un severo castigo político, pero su significado importa tanto como su magnitud.

El Partido Republicano pagó el precio de haberse subordinado a Trump y al movimiento MAGA. Al renunciar a contener los excesos del presidente, terminó compartiendo su responsabilidad. La disciplina partidista no anula el juicio de los electores. Cuando un partido confunde lealtad con obediencia, pierde la capacidad de corregirse antes de que los electores lo hagan.

Los protagonistas de esta elección fueron los ciudadanos. La victoria demócrata no supone que hayan desaparecido las diferencias internas del partido ni que exista una respuesta compartida a todos los problemas del país. Expresa una exigencia de límites. El desencanto puede movilizar a una sociedad incluso cuando las alternativas políticas no terminan de convencerla.

También resulta significativo el triunfo de mujeres como Gina Hinojosa en Texas, Keisha Lance Bottoms en Georgia y Deb Haaland en Nuevo México. Frente a la política que convierte las diferencias en motivo de confrontación, las urnas abren una posibilidad de convivencia.

La lección institucional es decisiva. La democracia permite sancionar errores y excesos mientras subsistan libertades y contrapesos efectivos. El respaldo popular no es irrevocable ni autoriza a gobernar sin límites. Quienes invocan al pueblo como fuente de sus excesos deberían recordar que ese mismo pueblo puede retirarles la confianza. Ningún relato sustituye indefinidamente los resultados.

Para México, sería imprudente suponer que el revés de Trump aliviará las presiones de Washington. El presidente conserva atribuciones y capacidad de confrontación. La enseñanza más profunda está en otro lugar: aun en condiciones adversas, los ciudadanos pueden enmendar el rumbo. El mensaje trasciende fronteras. Quien cree que el pueblo le pertenece termina descubriendo que el poder sólo fue prestado.


  • Liébano Sáenz
  • Abogado, administrador, funcionario público, columnista y analista político mexicano /Escribe todos los sábados su columna Paralaje.
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite