Adolescencia: responsabilidad compartida

Hidalgo /

En los últimos meses, al menos tres casos con similitudes han sacudido al país: adolescentes que ejercen violencia extrema en espacios cercanos. En septiembre del año pasado, un joven agredió a otro dentro de su escuela en Ciudad de México. En Toluca, meses después, un adolescente se entregó a la policía para confesar haber asesinado a su padre y a su hermano. El caso más reciente ocurrió en Michoacán, donde un estudiante mató a dos de sus docentes, ambas mujeres.

En estos casos aparecen factores estructurales que no pueden ignorarse como la normalización de la violencia armada. Resulta particularmente alarmante que un joven pueda acceder a un arma de uso exclusivo del ejército, o que la violencia escale a estos niveles sin que haya existido una intervención previa detectable.

Frente a estos hechos, el Estado aparece principalmente después del daño con los procedimientos institucionales para la atención al delito. Pero no es solo responsabilidaddel Estado; como sociedad, también estamos fallando en la construcción de entornos que garanticen vidas dignas para las y los adolescentes.

A las adolescencias rara vez se les reconoce como sujetos políticos, como personas con agencia, como actores que también viven distintas formas de violencia. El adultocentrismo atraviesa estas lecturas. Se exige a las juventudes gestión emocional en contextos donde no existen condiciones para sostenerse. Se les pide gestionar el conflicto de manera no violenta, sin preguntarnos de dónde podrían aprender esas herramientas si no de los entornos que habitamos y reproducimos.

Los tres casos hayan ocurrido en espacios que, en teoría, deberían ser protectores: la escuela y la familia. Sin embargo, estos espacios también pueden ser escenarios de violencia, lugares de exclusión o ámbitos sin herramientas suficientes para gestionar el conflicto.

No basta con señalar quién es culpable, también hay que cuestionar qué condiciones hacen posibles estos hechos, qué violencias previas no fueron atendidas y cuáles son las responsabilidades colectivas y estatales en su reproducción. 

  • Lol Canul
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