Repetir los mismos errores

  • Desde mi rincón
  • Luis Augusto Montfort García

Laguna /
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“Aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo”, señala la sentenciosa frase de George Santayana, en alusión a esa condición humana qué, a manera de un mecanismo de protección emocional, nos permite olvidar sobre todo aquellas experiencias que no queremos recordar.

Con frecuencia y palabras más palabras menos, dicho aforismo es utilizado por quienes defienden el valor del conocimiento histórico, como parte importante en la educación primaria. 

A despecho de quienes consideran que dichos conocimientos resultan inútiles, sobre todo en estos tiempos en que la tecnología ha alcanzado niveles extraordinarios, aduciendo que, en todo caso cuando se requiere de un dato histórico, es más fácil buscarlo en alguna fuente que tenerlo almacenado en la memoria. 

Sin mencionar el hecho de que suelen ser pocos los maestros de Historia, que poseen la habilidad de hacer interesantes sus exposiciones ante un auditorio, cuyos procesos neuronales, aún no son capaces de comprender conceptos de tiempo y espacio, (cuando y donde), como herramientas fundamentales para correlacionar y fijar el dato histórico.

Y es que, en efecto estudiar Historia a edad temprana puede resultar una tarea árida y densa, sobre todo cuando la información que se trasmite consiste sólo en datos y fechas sin relación alguna con la propia historia del alumno.

Si damos por cierto el proverbio santayano y como verdadero el valor del conocimiento histórico en la formación integral de las nuevas generaciones, tal vez recurrir a las formas de la Microhistoria, sea una mejor manera de despertar el interés no solo de esas nuevas generaciones, sino también de las que crecieron con una pobre percepción de esa materia.

La Microhistoria analiza unidades de estudio más pequeñas, como un individuo, una pequeña comunidad o un cierto evento para comprender problemas y contextos sociales más amplios. 

Unidades que pueden ser el mismo estudiante, el salón de clase tomado como una comunidad o los eventos recién compartidos en esa comunidad, quizá así y entonces los mexicanos dejemos de repetir los mismos errores.

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