El nombre de enmedio

Ciudad de México /

Leo (The Atlantic, 29/3/24) un artículo sobre “el nombre de enmedio”. Gran parte de su información viene del libro Los significados del nombre. Una historia social de Stephen Wilson. Que el primer nombre sea doble viene de una tradición medieval italiana; con los siglos prendió entre las élites europeas.

En Estados Unidos el nombre de enmedio se puso de moda entre las clases altas a finales del XIX y en el XX se extendió a todos los estratos conforme aumentaban las credenciales de seguros de vida y seguro social. El nombre de enmedio puede revelar historias familiares y preferencias disimuladas (se usa muchas veces para evitarse posibles críticas por elegir un nombre “raro”).

Se impone, obvio, pensar en un “capítulo mexicano” al respecto. Muchos diríamos: “¿Nombres dobles? ¿Nombre de enmedio? Eso no es nada. Cuántos más quieren”. Y podríamos nombrar nombres sin fin en familias propias y en otras conocidas. Y cada vez aparecería un momento de angustia terrible: lo que fue meter obligatoriamente tantos nombres en aquella línea cortísima al firmar el certificado de primaria.

Pero sin digresiones. Voy nada más al “nombre de enmedio” y algunos personajes nacidos en el porfiriato. Llegado el momento los poetas modernistas y dados a la bohemia, Luis G. Urbina y Francisco A. de Icaza debieron ocultar detrás de la inicial con punto las devociones católicas de sus padres: Gonzaga por el santo jesuita y el Asís por san Francisco de. Va dos contra uno a que si los padres de Manuel José Othón le hubieran puesto Manuel María, el poeta habría ocultado el María tras una M., como el músico Manuel M. Ponce. Las iniciales como apartadoras de bochornos.

Salto a un caso latino, el del héroe de mi terruño, el almirante porfirista Othón P. Blanco que llevó un pontón a Chetumal para dividir sobre el río Hondo el territorio mexicano del inglés en Belice. Tras una discreta pero al fin delatadora P. don Othón trataba de ocultar el bochorno de su pomposo, o pompeante, nombre de enmedio: Pompeyo.


  • Luis Miguel Aguilar
  • lmacx@prodigy.net.mx
  • Ensayista, narrador y poeta. Ganó el Premio del PEN Club México 2010 por Excelencia Literaria, y el Premio del Festival Internacional de Poesía Ramón López Velarde, en 2014. Publica todos los martes su columna El camaleón peripatético.
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.