Entre ronca y rasposa

Ciudad de México /
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En 1935 Cesare Pavese comienza el diario que le daría fama como El oficio de vivir luego de suicidarse en 1950. Lo hace confinado en Brancaleone, pueblito al que lo conduce la policía fascista por “conspiración”: un “amor correspondido” que trabaja clandestinamente para el partido comunista italiano debe recibir en Turín cartas de un compañero encarcelado en Roma. Pavese presta su dirección para ahorrar sospechas y funciona de “buzón” hasta que lo descubren y lo aprehenden. Cuando ocho meses después lo liberan y vuelve a Turín encuentra que ella está comprometida con otro.

Nunca reveló quién era. En su diario aparece como T. y en sus cartas como “la señorita”. Ella también ocultó su nombre a la luz pública. Aún en 1973 escribe la traductora Ma. Esther Benítez: “Nadie ha podido conocer las cartas de Pavese que tiene. Es una gran laguna”. Sólo en los años 80 ella misma dio a conocer su nombre: Battistina Pizzardo, Tina. Benítez dice que el abandono de Tina fue para Pavese “la tragedia íntima de su vida”. Luego de años de quedar como “la mala”, Tina dijo entonces que nunca alentó en él una vida de casados. Y de trasfondo, el problema de Pavese: lo que hoy se llamaría “disfunción eréctil”. Dijo Tina también: “Fui el primer borrador de sus mujeres”. En efecto, Pavese repetiría con otras el enamoramiento hacia ellas sin posibilidad de realizarlo físicamente.

De todo eso, me digo, acaso y tan sólo quedó una voz, y un hermoso texto. Pavese apodó a Tina La donna della voce rauca, la mujer de la voz ronca. En “La fiera” de Diálogos con Leucó (1947) Pavese pone en boca del pastor Endimión sus relaciones imposibles con Artemisa: de ella sólo tiene la “voz ronca, maternal”. Leo en Harper’s (Octubre, 2026) que se traduce al inglés The Leucothea Dialogues. La traductora dio “rauca” como “raspy”: rasposa, claramente. Entre ronca y rasposa o más allá me quedo con el adjetivo de López Velarde para la Suave Patria: “Sedienta voz”. Lo que en mis tiempos se decía una “voz sexy”.


  • Luis Miguel Aguilar
  • lmacx@prodigy.net.mx
  • Ensayista, narrador y poeta. Ganó el Premio del PEN Club México 2010 por Excelencia Literaria, y el Premio del Festival Internacional de Poesía Ramón López Velarde, en 2014. Publica todos los martes su columna El camaleón peripatético.
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