Hasta el momento, una maravillosa Liguilla

Laguna /

América y Pumas nos regalaron una eliminatoria hermosa. Probablemente una de las mejores en la historia de las liguillas, sino es que la mejor. 

De Pumas no extraña por su gran torneo, por su propuesta y por su nivel. 

Pero de América, por lo menos yo, no me imaginaba que tuviera semejante capacidad de reacción (por lo hecho en este torneo, que dejó mucho qué desear). 

Pero el América es el América y nunca, pero nunca, se le debe dar por muerto. Digamos que América es algo así como el Real Madrid, que nunca se da por vencido. 

Y tan no se dio por vencido que metió en serios aprietos a unos Pumas que iniciaron como tromba y terminaron como llovizna.

El América, eliminado a fin de cuentas, les demostró que las liguillas hay que saber jugarlas que nada está escrito hasta que pita el árbitro.

Lo de Chivas es digno de aplaudirse; le tocó el rival más incómodo de todos, porque Tigres es un viejo lobo de mar que siempre se vuelve una espina en el pie. 

Un Guadalajara disminuido por culpa de la Selección Mexicana (por obvias razones), pero que supo subsanar sus carencias con gente de casa, jóvenes, prometedores, con calidad para afrontar una empresa tan grande como lo era tratar de remontar un marcador adverso. 

Y lo lograron. Chivas sigue siendo el máximo favorito, pero la cuesta es mucho más complicada a partir de ahora. Si Chivas logra ser campeón, lo será con honores. 

Tigres, al igual que su vecino Rayados, vuelve a fracasar en su intento por levantar el título. Y es un fracaso grueso porque tiene, junto con Monterrey, el mejor plantel de la liga.

Cruz Azul, aunque le duela a mucha gente en Tenochtitlán (incluidos muchos medios de comunicación) no es el favorito. Cruz Azul siempre aspira a todo y nunca gana nada. 

Aquel último título lo ganó a expensas de un Santos Laguna acuchillado, que tenían en contra a todo el país porque Cruz Azul, después de mil años sin serlo, debía ser campeón sí o sí. Y en el Santos encontraron a la víctima perfecta. 

Por eso Cruz Azul es Cruz Azul, siempre aspirante y nunca logra el objetivo. Tarde o temprano caerá eliminado. Atlas no era rival, eso sí, pero Cruz Azul empieza a mostrar, como siempre, signos de flaqueza en el momento de la verdad.

Gloria par el Pachuca, que tumbó al bicampeón Toluca que trae la mente más puesta en la Conchachampions. 

Pachuca es una incógnita, porque tiene la capacidad para eliminar a quien sea. Esta liguilla es magnífica porque realza la competitividad de nuestra liga.

  • Luis Miguel Rodríguez Cruz
  • luismrdzcruz@gmail.com
  • Columnista en La Afición desde Enero del 2009. Egresado de la Licenciatura en Ciencias de la Información de Universidad La Salle Laguna, con Maestría en Educación por Universidad Interamericana para el Desarrollo.
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