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Dos partidos para agigantar la esperanza
Recompensa para un Santos que mereció la victoria y jolgorio para una afición que cada vez más está fusionada con su equipo, con sus jugadores, con su estadio, con su TSM, con su identidad y con su pertenencia. -
El Santos se estrelló en Tijuana y quedó viendo estrellas
Esperemos que para ese día el Santos tenga hechos sus deberes y nos regale una última jornada apasionante con premio incluido: la clasificación. -
Orgasmo colectivo en el Estadio Corona: el Santos ha vuelto
El Santos volvió a ofrecerles buen futbol y resultados. Y la afición les pagó con entrega total. Lo han logrado: la fusión entre equipo y afición se ha vuelto a materializar. La Casa del Dolor Ajeno está nuevamente inaugurada. -
La resurrección del Santos ha comenzado
Ha pasado de ser visto como un niño, del cual podían burlarse porque su equipo no levantaba, a ser un joven emocional y pasional en sus festejos que ha contagiado a la legión santista que cada vez se identifica más con él. Felicidades por esas cuatro -
¿El Santos comenzó a pagar su deuda emocional?
Mi admiración, también, para una directiva que no se cansa de creer y confiar ciegamente en su proyecto. Pero deben tener algo claro: esto apenas empezó a levantar. -
El alma del viejo Estadio Corona estuvo en el TSM
Claro que el Santos dista de ser, todavía, un equipo de primer nivel. Pero parece ser que ya se puso la primera piedra para ello. Ojalá y así sea. -
Como en el 2018, Santos se elevó sobre el infierno
Bien por Paiva que hizo cambios de impacto positivo para el Santos, pues el ingreso de Villalba, Palacios y Diego González, definirían el destino final del partido. -
Santos encontró agua en su desierto
Lo único que se debe escuchar siempre al término del juego debe ser el himno del Santos. Pero bueno, se nota que aquello caló bastante hondo y hubo berrinche. -
Lo de los 5 seleccionados se lo sacaron de la manga
Entonces tenemos fecha para que el Santos resurja y, de paso, le eche una mano a nuestra Selección para el Mundial del 2030.