Una vez más el Estadio Azteca abre sus puertas para recibir a miles de mexicanos. Lástima que se queden muchísimos afuera, pero todos esos hermanos (mexicanas y mexicanos) podrán disfrutar del partido en los Fan Fest y en una diversidad de establecimientos.
Pero el llamado urgente es para que mantengan la cordura y la compostura si la Selección logra avanzar a octavos de final: las imágenes de montañas de basura inundando Reforma y otras ciudades, son lamentables. Entiendo que la pasión se desborda y la alegría es inmensa, pero hay una delgada línea roja entre celebrar y violentar.
Porque regar basura por doquier es violentar nuestra ciudad. Atropellar a gente inocente no solamente es violentar: es un delito grave que merece todo el peso de la ley.
Por eso existe una delgada línea roja entre lo permitido y lo prohibido. El Mundial ha unido a los mexicanos más que cualquier otro evento, suceso o movimiento.
De eso no hay duda. Lo que preocupa es que si México sigue avanzando, cómo irá creciendo el tamaño de la ilusión, y que eso se pueda convertir en una celebración todavía más desbordada.
Hay que tener mucho cuidado con eso. Los mexicanos somos buenos para unirnos, y en este Mundial debemos unirnos no solamente para festejar, sino para comportarnos como es debido.
El respeto al prójimo es fundamental y cada persona tiene su particular forma de celebrar; hay los que hacen de todo y encuentran maneras curiosas de divertirse, pero existen también los que festejan desde la tranquilidad.
Hay que saber respetar a quienes no quieren entrar en el derroche de pasión.
Hoy Ecuador no será rival sencillo. Latinos contra latinos suelen ser de choque, de intensidad, pero también de calidad. México mejoró enormidades ante Chequia, con buen futbol y un marcador contundente. Ecuador no viene con la inercia de México, pero no por eso será un rival a modo.
Claro que nuestra Selección tiene más argumentos y mejores recursos sobre el campo, pero este Mundial ha dejado ya varias sorpresas que casi nadie nos esperábamos.
Pero lo más ilusionante es que en el horizonte se asoman unos octavos de final de ensueño: México vs Inglaterra en el Estadio Azteca.
Es algo hipotético aun, pero si todo sale según lo presupuestado e Inglaterra hace también sus deberes, estaremos ante el partido de nuestra historia.