El Santos sigue estando en crisis, por la posición, por las desgracias, por tantas cosas.
Pero el domingo algo por fin cambió; victoria como visitante después de más de 700 días. Fue en Tijuana.
Victoria merecida, con esfuerzo, con garra, con actitud, con la idea clara del que se fue notando mejor durante los minutos, conforme avanzó el partido.
El Santos volvió a ser, aunque haya sido por un partido, ese equipo de Guerreros que no da por perdido ningún balón y que fue siempre buscando la victoria en terreno ajeno.
Partido de muchas emociones donde solamente podía haber un ganador, porque no había lugar para el empate. Uno se tenía que ir derrotado y el otro, victorioso.
Desde la llegada de Omar Tapia cambió la actitud. El futbol no tanto, pero la actitud mueve montañas. Decía Irarragorri que se había perdido la pasión, las ganas, que ya no había actitud, que el club estaba estacionado en la medianía.
Nada más cierto que eso. Lo grave es que haya tenido que venir el jefe de jefes a decirlo de manera clara y tajante. Aquí podemos entrar en el contexto del profesionalismo.
Los futbolistas del Santos necesitaron que el dueño viniera a decirles que no servían para nada, dicho de otra forma, claro está.
Y que o se ponían las pilas o se ponían las pilas.
Se supone, se supone, que un profesional de cualquier ramo, índole, carrera, tiene un criterio y una ética profesional que le invita a tratar de ser el mejor y dar lo mejor de sí mismo siempre, en donde sea que se encuentre y en la empresa que trabaje.
Entonces, apelando a ese criterio, en el Santos hay poco profesionalismo por parte de los futbolistas. Son profesionales porque cobran un sueldo, no porque se comporten como tal.
Pero volviendo a la idea inicial, el Santos ha dado un salto inmenso rumbo a la mejoría. Paso a paso. Partido a partido, diría el “Cholo” Simeone.
El Santos tiene 4 partidos donde la actitud ya es otra, donde no había jugado mal y sus resultados no habían llegado. Había merecido mejor suerte.
También la vida premia al que insiste y persiste. Villalba ha mejorado enormidades, la defensa se ha comportado mejor, el medio campo empieza a producir y ya hubo contundencia.
El próximo sábado el Santos visita al Guadalajara. Un Guadalajara que parecía invencible, que estaba jugando muy bien, que era líder hasta no hace mucho, pero que ya mostró fisuras.
El Santos estará muy motivado para ese partido y Chivas no tendrá un rival a modo ese día. Esperemos que el Santos pueda dar otra alegría.