El amor no solo se encuentra… sino que se construye

  • Para Reflexionar
  • Luis Rey Delgado García

Laguna /

El amor es algo que todos deseamos. La necesidad que todos tenemos es amar y ser amados. 

Solemos creer que la garantía de éxito en una relación amorosa, depende de la compatibilidad que tengamos con otra persona. 

Llevados por esta creencia, buscamos una persona que se parezca a nosotros, nuestra "alma gemela": que seamos compatibles en las aficiones, en las profesiones, en los temas de conversación... y hasta en los signos del zodíaco.

En el amor, no existe un conjunto de rasgos esenciales que garanticen la felicidad. 

En la mayoría de los casos, la compatibilidad se genera en la relación y no antes de ella. 

Por lo tanto, no es la personalidad la que predice el éxito de una relación, sino la forma en que las personas interactúan.

La semejanza inicial atrae a dos personas, pero no necesariamente las mantiene unidas. 

A medida que la relación madura y los miembros de la pareja se conocen más, entran en una "rutina" en la que comienzan a saltar a la vista más las diferencias, que las similitudes. 

Con el tiempo, las coincidencias pierden su peso inicial y las personas comienzan a remarcar las "incompatibilidades" que tienen con su pareja.

Imagine que le atrae alguien que disfruta correr y hacer ejercicios, tal como usted. Comienzan una relación idílica en la que ambos salen a correr, a andar en bicicleta y a realizar ejercicios. 

A medida que pasan los años, los "momentos deportivos" dejan espacio -naturalmente- a otras actividades, compromisos y prioridades. 

Usted va descubriendo cosas que no le agradan de la otra persona y ella también advierte que existen muchas diferencias entre ambos. 

Si no construyeron otras cosas en común durante su relación, ni aceptaron las necesarias diferencias, posiblemente un día digan "Ya no somos compatibles."

Cuando una pareja en problemas dice "No somos compatibles", en realidad está diciendo "No aprendimos a compatibilizar." 

La compatibilidad no es algo que tenemos, es algo que creamos todos los días, a través de nuestras actitudes, disposición y esfuerzo. 

La compatibilidad no es punto de partida, sino un punto de llegada. 

En realidad, el problema no está en las diferencias de opiniones, sino en la forma en que tratamos esas diferencias. 

La "compatibilidad" no se basa en cuán iguales somos, sino en cuán efectivamente manejamos lo diferente que somos.

Aquellas parejas que creen que "no tienen nada en común", deberían intentar construir compatibilidades. 

De la misma manera, aquellas que piensan que son "tal para cual", no deberían dar por sentado el éxito de su relación, porque en la vida -tarde o temprano- hay que negociar diferencias.


luisrey1@prodigy.net.mx

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