A propósito del día del padre que celebramos el domingo pasado, psicólogos y psiquiatras han estudiado y analizado la importancia de la figura paterna afectuosa, disponible, estimulante y presente en el hogar y en la vida del hijo.
Los estudios relacionan ausencia paterna con desarrollo cognitivo, fracaso o éxito escolar, y con otras capacidades en las que interviene de manera significativa la figura del padre.
Carencia de figura paterna, no es que falte real y físicamente el padre, sino "ausencia virtual del padre", que, aunque vive en la misma casa no hace acto de presencia en la vida emocional y en los niveles educativos de la relación con su hijo.
La ausencia del padre se asocia a baja capacidad en pruebas perceptivo-motrices y manipulativo-espaciales.
La ausencia paterna precoz, padecida por niños de menos de tres años, conllevaba claras desventajas desde el punto de vista del éxito escolar, con puntuaciones muy bajas en lengua, en matemáticas y en comprensión lectora.
Parece demostrado que la intimidad con la figura paterna se relaciona con el éxito escolar.
Pero son los mismos hijos, niños y jóvenes, que definen el perfil del padre positivo y cercano, ellos mismos dicen que: suele ser persona reconocida por su trabajo eficaz, ideas claras y un criterio bien definido, firme pero no impositivo.
Que se distingue por su coherencia y sentido común.
Es decir, un papa que con su relación cercana a su hijo crea las condiciones de posibilidad para su desarrollo.
Especialmente por su Integridad moral; honradez, autenticidad y bondad es un buen ejemplo a imitar. Es un padre cálido, empático y acogedor, dialogante y cercano que procura escuchar al hijo, razonar más que imponerse por la fuerza.
Predica con el ejemplo y actúa de forma controlada, racional, con serenidad y respeto, lo mismo con propios que con extraños.
Es persona expresiva, directa y sin dobleces, que dice lo que piensa y todos saben a qué atenerse con él.
Deja que el hijo sea él mismo y le educa para que sea autónomo y sepa utilizar bien su libertad.
Reconoce sus fallos y errores de los que trata de aprender, y enseña con el ejemplo a que el hijo reconozca los suyos y los corrija en lo que pueda.
Finalmente, un padre cercano y positivo, le hace sentir seguro y con capacidad para adaptarse a la vida, para hacer amigos, para elaborar proyectos de futuro, para el desarrollo de la constancia y de un comportamiento auto afirmativo, para una mayor capacidad de decisión y para resolver problemas.
En fin, espero que hayamos tenido un significativo y estimulante “Día del padre”.
luisrey1@prodigy.net.mx