Era la medianoche cuando tomé mi computadora y empecé a buscar un lugar para celebrar mi aniversario de bodas. Esta sin duda es la excusa perfecta para muchas parejas que quieren salir de la rutina, así que hice bien mi tarea y seleccioné varios sitios para que, cuando llegara mi marido, tomáramos una decisión juntos.
No hay nada mejor que compartir momentos, que generar recuerdos en vida y no dejar que se nos vaya el tiempo sin celebrar… esto también es necesario.
Antes creía que no, pero fueron los años los que me enseñaron a parar un poco la parafernalia de la rutina, del trabajo y de pensar en “cosas más importantes” antes de una celebración personal.
“¿Hace cuantos años no celebro algo?” Esta fue la pregunta que me dejó inquieta, y la respuesta fue aún más inquietante. No sé si en realidad soy yo, o nunca me había percatado de que a veces -al igual que muchos de ustedes- pongo el trabajo antes-.
¿Cuántas personas de mi generación se nos impone siempre que el trabajo es primero? ¿Cuántos de nosotros actualmente podemos tomarnos un tiempo sin sentirnos culpables? Últimamente he charlado con diferentes amigos y llegamos a la conclusión de que es importante darnos un tiempo, celebrar nuestros éxitos o darnos un momento para reflexionar ante nuestros fracasos.
A veces no queda tiempo para nada, a veces uno solo piensa en no dejar pendientes, en ser siempre responsable y esto tampoco es saludable, nos genera ansiedad, y no nos deja descansar.
Así que el lunes decidí regalarnos un hermoso día, elegimos un hermoso Airbnb con un jardín ideal para nuestra perrita que tiene 13 años y nos fuimos a descansar.
Qué falta nos hacía desayunar tranquilos, entregarnos más tiempo en familia y disfrutar plenamente el momento.
Alguna vez leí que el amor es una elección, que hay que cuidarlo a diario y que hay que saber proteger justamente ese tiempo para nosotros mismos, para tener tranquilidad y estar en paz.
¿Hace cuánto no te regalas un momento? ¿Hace cuánto no te celebras? ¿Hace cuánto no organizas un viajecito express? ¿Una taza de café en silencio? ¿Un momento para leer ese capítulo del libro que nunca terminaste?
No dejes para mañana el tiempo más importante; estás en el momento perfecto para darte cuenta que parar, a veces, es necesario para seguir más feliz tu camino.
Esto sí es música