La crónica del adiós

Ciudad de México /

Entre más pasa la vida, menos pensamos en la muerte. Nunca estaremos preparados para decir adiós, para dejar de ver a quien nos vio crecer, a quien le aprendimos tanto, a quien nos enseñó el valor del porqué debemos de seguir adelante.

Así que desde esta columna quisiera enviarle un fuerte abrazo a todas esas personas que están viviendo una situación similar, a esos que callan pero que a diario tienen en su pensamiento algún familiar, amigo o conocido que está padeciendo alguna enfermedad terminal.

Este es un tema que innumerables veces seguramente se ha reflexionado, pero jamás queda del todo claro.

¿Cómo despedirse de la vida? ¿Dónde queda todo el amor que entregamos? ¿Qué necesitamos para irnos en paz? ¿Cómo facilitarle los últimos momentos a un ser amado?

Ayer por la tarde recibí una llamada para comunicarme que alguien a quien quiero mucho tiene cáncer y que ya no había nada que hacer debido a la metástasis en órganos vitales.

Las despedidas por estas causas son dolorosas, no solo para la familia, sino para toda aquella persona que haya dejado huella en una vida.

El no volver a ver a los que amamos, el decirle todas esas cosas que quizás nos callamos, en repetirle una y otra vez lo importante que fue para nosotros, en recordar cada charla, cada consejo, cada sonrisa compartida en los momentos felices que se vivieron.

Con el paso de los años aprendemos a valorar cada momento, reconocemos que lo vivido era necesario, que los tropiezos nos enseñaron, que las tristezas nos hicieron más fuertes y los fracasos nos vieron crecer y madurar.

No se sabe a dónde vamos, pero estoy segura que jamás olvidaremos todo aquello por lo que pasamos.

¿Cómo nos despediremos de la vida? ¿Qué palabras nos regalamos? ¿Qué pensaremos al ver el final?

Sin duda, cada uno de nosotros desarrollaremos nuestro propio cortometraje para despedirnos de la vida y, aunque es doloroso decir adiós, es necesario acompañar a esa persona que amamos hasta el final, porque definitivamente debemos estar con quien estuvo con nosotros toda la vida.

El amor se demuestra con esa última compañía, con ese último beso, con esa última charla que se irá con ellos y que nos acompañará de por vida, la que cerrará un último capítulo y, quizás, el más importante.


  • Magda Bárcenas Castro
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.