Cuando los recuerdos bailan a la par del show de tango del Gran Café Tortoni

tampico /

“Si yo tuviera el corazón que ti” Esta es una frase del tango “uno” que escuché el pasado viernes en la sala “La Bodega” del Gran Café Tortoni ubicado en Avenida de Mayo al 825 en Buenos Aires, Argentina y que me hizo recapitular el pasado. Las “Sensaciones del tango” fue la puerta que abrió un mundo en el que sólo se hablaba cantando y que me pareció majestuoso. Magia, encanto y tradición son las características de este café que se encuentra en la lista de los más emblemáticos del mundo. Al bajar las escaleras se regresan las manecillas del reloj y nos transportan a aquel momento en el que “La Peña” estaba en su máximo esplendor y era visitada por: Alfonsina Storni, Jorge Luis Borges, Arthur Rubinstein, Roberto Arlt, José Ortega y Gasset, Carlos Gardel, Juan Manuel Fangio, Albert Einstein, Federico García Lorca, entre otros. Una copa de sidra y mi sonrisa era lo único que importaban en ese momento. Ese paseo por las letras, ese momento fortuito en el que la vida me entregaba la oportunidad de entrar a un show de tango único que recomiendo al cien por ciento y que no se pueden perder a su paso por Buenos Aires. Después de más de una hora de tangos, caminé hasta llegar a Puerto Madero con la mejor compañía. Hacía mucho tiempo que me había castigado y dejado de ir, pero después de haber estado en Tortoni -mi lugar en el mundo- no había otra cosa que me hiciera más feliz que cruzar el “Puente de la mujer” abrazada por la luna. El viento no hizo más que azotar recuerdos y sin darme cuenta se hicieron las tres de la madrugada. “Si yo tuviera el corazón que di”… Si yo tuviera el corazón que di tal vez estaría completa pero dejaría toda la sensibilidad que he coleccionado con el pasar de los años. No vería las cosas de la misma manera, no las valoraría tanto. Tanta alegría a veces nos distrae de lo esencial…hasta de los importantes. Si es verdad, tal vez yo hoy no tengo el mismo corazón de ayer, pero tengo uno nuevo. Ese que a pesar de haber sido roto muchas veces se fue fortaleciendo y hoy relata todo lo que veo. Mi corazón late ya no tan agitado... ahora finalmente estamos a la par. ¿Y tú te has preguntado donde quedó tu verdadero corazón? Creo que en la vida uno va haciendo pruebas y lo va cambiando cada vez que le está por fallar. Y si aún lo tienes completo que esperas para sacarte el miedo y romperlo en mil pedazos… no sabes de la visión que te estás perdiendo. Al final de cuentas en la vida estamos sólo un breve instante, esto es algo de lo que no quiero olvidarme y que me repito a diario.

  • Magda Bárcenas Castro
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS