La inflación en México

Ciudad de México /

Ayer salió la inflación de noviembre en México y el resultado merece una explicación, ya que por un lado se ve una baja de la inflación nominal de 8.41 por ciento en octubre a 7.8 en noviembre, lo cual es satisfactorio; sin embargo, ese no fue el caso para la subyacente, que dicho sea de paso es el indicador más importante porque esa es la inflación estructural. La cifra aumentó de 8.42 por ciento en octubre a 8.51 en noviembre debido a diversas razones, la más importante es el subsidio a las gasolinas.

En México la inflación subyacente es mayor que la nominal, lo cual es bastante atípico; con estas cifras, lo que parece lógico es que el Banco de México tendrá que seguir subiendo la tasa de interés. El hecho de tener una inflación estructural tan alta, por desgracia, nos hará más difícil el camino para moderarla, pero estoy cierto de que esto se logrará a lo largo de 2023; es bastante probable que el año entrante terminemos con este indicador cercano a 5 por ciento, y será hasta 2024 cuando entraremos al parámetro que le gusta al banco central, una inflación cercana a 3 por ciento.

El problema con la inflación es que, para controlarla, la medicina más eficaz es subir las tasas de interés, y esto provoca que las actividades económicas se compliquen por tener costos financieros más altos; si el Banco de México exagera en el alza de la tasa de interés de referencia, puede ocasionar una fuerte recesión, por tal motivo el banco central tiene que buscar un equilibrio entre enfriar la economía y no crear una recesión. La labor es muy difícil, pero hemos visto que nuestro Banxico ha sabido sortear estas dificultades en el pasado. 

La perspectiva de la tasa de interés en México es que en diciembre se incremente de nuevo y que ésta suba del 10 por ciento actual a 10.5 por ciento, pero además es muy posible que en el primer trimestre de 2023 pueda haber una nueva alza que puede ser de otro medio punto, es decir, que lleve a los rendimientos a 11 por ciento.

La discusión hoy es, si el año entrante ese incremento de 50 puntos base se hace de una sola vez, o que se dispongan dos alzas de 25 puntos base cada una; lo que es más probable es que el Banco de México haga lo segundo si la Reserva Federal sube la tasa en Estados Unidos de 4.5 a 5 por ciento en 2023.

Si esto sucede, será muy difícil para México no seguir a la Reserva Federal, aunque algunos analistas piensan que nos podemos desacoplar de ella, quedarnos con nuestro 10.5 por ciento y no tener que subir.

Personalmente creo que si el banco central de Estados Unidos incrementa su tasa, nosotros nos veremos en la necesidad de hacer lo mismo; el camino que tendremos que recorrer, antes de ver la inflación en México en 3 por ciento, será largo y tendrá sus obstáculos. Banxico deberá ser firme para lograr sus objetivos.

Manuel Somoza

  • Manuel Somoza
  • Presidente de Somoza y Asociados by GBM. Es economista de la Universidad Anáhuac y tiene una maestría en Finanzas del Tec de Monterrey.
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