Las cuatro mentiras de Morena

  • Torre Azul
  • Marcelo Torres Cofiño

Laguna /

Morena llegó al poder con cuatro promesas que repetía como mandamientos: acabar con la corrupción, no endeudarse, terminar con la violencia y poner primero a los pobres. Sonaban bonitas, casi sagradas. 

Hoy, con los datos sobre la mesa, la pregunta ya no es si mintieron. La pregunta es cuál de todas esas mentiras ha sido la más grande.

La primera es la de la corrupción. El sexenio de López Obrador se vendió como el fin del saqueo, pero terminó exhibiendo algunos de los escándalos más graves de la historia reciente. 

Segalmex, la gran tienda de la “honestidad valiente”, acabó convertida en símbolo del desfalco: más de 15 mil millones de pesos bajo sospecha, por encima incluso de casos emblemáticos como la Estafa Maestra. 

A eso se suma el huachicol fiscal, un esquema de robo de combustibles y fraude a la hacienda pública que especialistas calculan en alrededor de 17 mil millones de pesos al año. Ciertanemte no son iguales, sino bastante peores.

La segunda mentira es sobre la deuda. Prometieron no endeudar al país, pero entregaron uno de los mayores aumentos de deuda de las últimas décadas. 

Los requerimientos financieros del sector público crecieron alrededor de 6.16 billones de pesos durante el sexenio anterior, casi 59% más que en el periodo previo. 

Medida por el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público, la deuda pasó de unos 14.1 billones de pesos en 2018 a más de 17.4 billones al cierre de 2024. ´

Y no, con Sheinbaum no ha parado. Al cierre del primer semestre de 2026, la deuda pública de México ronda ya los $18.8 billones de pesos. 

Esto equivale a cerca del 50% del PIB. En cristiano: los que juraron no endeudarse están dejando a México con la deuda más alta de su historia moderna y con la perspectiva crediticia en riesgo.

La tercera mentira es con relación a la seguridad. Prometieron pacificar al país y terminaron con el sexenio más violento del que se tenga registro. México Unido Contra la Delincuencia calcula más de 200 mil víctimas de homicidio doloso durante esos años. 

Causa en Común documentó 196 mil 523 víctimas, un promedio de 94 asesinatos diarios. El INEGI confirma más de 202 mil homicidios entre diciembre de 2018 y septiembre de 2024. 

Y ahora, con el nuevo gobierno, presumen reducciones espectaculares mientras crecen categorías como homicidios culposos y otros delitos contra la vida. 

No bajó necesariamente la violencia: aprendieron a mover los muertos de cajón.

La cuarta mentira es quizá la más cruel: “por el bien de todos, primero los pobres”. La versión real terminó siendo otra: primero los pobres… hijos del poder. 

Mientras millones siguen batallando para llenar el refrigerador, figuras cercanas al proyecto acumulan propiedades, autos de lujo, viajes internacionales, joyas y hoteles de cientos de dólares por noche. 

Predican austeridad desde restaurantes caros, condenan la ostentación desde boutiques de lujo y hablan del pueblo mientras viven como nueva aristocracia tropical. 

Eso sí: con discurso revolucionario, para que no se note tanto.

Entonces, ¿cuál mentira es la más grande? ¿La corrupción que juraron erradicar? ¿La deuda que prometieron no aumentar? 

¿La violencia que dijeron combatir? ¿O la pobreza que usaron como bandera mientras sus élites se daban vida de reyes?

Tal vez la respuesta sea más sencilla y más dura: la mentira mayor fue la “transformación”. Porque no transformaron los vicios del poder; los reciclaron. 

No acabaron con la corrupción; la cambiaron de manos. No protegieron a los pobres; los usaron como coartada. No pacificaron al país; maquillaron la tragedia. 

Y no gobernaron distinto: gobernaron igual, pero con sermón moral incluido.

Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite