¿Qué tanta sensación de inseguridad siente el mexicano por vivir en la ciudad en que tiene su residencia? Para dar una panorámica nacional sobre la respuesta a esta pregunta, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía dio a conocer la respuesta en el resultado de su investigación objetiva al encuestar a miles de personas de cientos de ciudades ante el planteamiento de la pregunta relacionada con este fenómeno social.
Lo anterior ha venido a incomodar al gobierno federal y, en cierta medida, desmiente las persistentes declaraciones de que el mexicano “vive feliz, feliz” y que este país pertenece “a un mundo maravilloso”.
Pero el temor de vivir en donde le ha tocado, rompe con esa visión un poco romántica que no admite contradicciones.
La aguerrida e insobornable realidad se nos ofrece con lo siguiente: que el presente sexenio es el más violento respecto a los anteriores por el número de muertes acaecidas, situación que aquejan la vida cotidiana de 64.8% de las mujeres y 52.3% de hombres mayores de 18 años, en promedio, argumentando que, si bien “tales porcentajes siguen siendo elevados, han disminuido en los últimos meses”…
Se deja en claro que mientras la media nacional de quienes están atemorizados se ubica en 59.1%, en ciudades como Fresnillo, Zacatecas (96.4%); Naucalpan, Estado de México (91%); Uruapan, Michoacán (89.9%); Ecatepec de Morelos, Estado de México (88.7%); Zacatecas capital (87.6%) y Cuernavaca, Morelos (85.7%), localidades ubicadas todas en territorios gobernados por Morena y sus aliados.
Mientras que en la alcaldía Benito Juárez, de la CdMx (15.2%); Puerto Vallarta, Jalisco (19.4%) y Mérida, Yucatán (22.2%), entre otras, se reportaron los menores índices.
Lo anterior muestra que es la violencia la que cada vez ensombrece la vida de los mexicanos, al grado que la sensación de inseguridad aumenta.
Ya se ha vuelto casi cotidiano el ver en las pantallas y en la prensa escenas de cruda violencia entre grupos: los que pretenden dominar “la plaza” o contra las personas que no aceptan ser víctimas de la extorsión: balacean sus negocios o
casas, provocan incendios y en el caso extremo, los asesinan.
El poeta López Velarde sentenció: “México, creo en ti porque escribes tu nombre con x que algo tiene de cruz y de calvario”.