Uno de los cuadros más famosos del mundo del arte, es el “Guernica”, pintado por Pablo Picasso. La obra pretendía reflejar una protesta y denuncia contra la guerra, y en particular por la destrucción del pueblo Guernica de la región vasca, a finales de abril de 1937.
Pasada la casi destrucción de ese pueblo inocente y desarmado, los líderes de la República acudieron a Pablo Picasso que se encontraba en París, para pedirle que pintara una alusión a esa barbaridad, lo que aceptó; empezando a trabajar en un taller a la orilla del Sena.
Fue una larga estancia en un museo de Nueva York en donde permaneció bajo custodia, mientras se resolvía la Guerra Civil en España y luego esperar el desenlace de la conflagración mundial iniciada en 1939.
El proyecto del gobierno republicano fue que la obra se exhibiera ese año de 1937 en la Exposición Internacional, a manera de denuncia de las atrocidades que padeció ese pueblo. Concluida la exposición, el cuadro inició un largo peregrinar: Noruega, Londres, Paris en mayo de 1939, pero antes de la invasión nazi a Francia, fue puesto a bordo del “Normadie” con ruta a América para la exposición en varias ciudades de los Estados Unidos, colocándose finalmente en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.
El “Guernica” quedó de fijo en ese museo en calidad de “préstamos del pueblo español”. La obra tiene una medida excepcional: 7.76 x 3.39.
Pasada la larga época de las guerras, vino la paz por la muerte del dictador Franco en 1975, y se llegó al acuerdo de poner el cuadro en un vuelo rumbo a España, arribando la obra el 10 de septiembre de 1981, quedando en el Museo del Prado,
Picasso ya había fallecido, y en la apertura de la presentación del “Guernica”, hubo una “Fiesta de la democracia” que el mismo artista había propuesto.
En este año de 2026 se cumplirá el aniversario 45 del ingreso del cuadro a España, el cual queda a la vista de los visitantes de todo el mundo.