Madres. El tiempo ido

Laguna /
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Elmer Mendoza se dio a la tarea de invitar a sus amigos escritores a un libro coordinado por él con el tema: Madres. 

En este tomo participan: Carlos René Padilla, David Toscana, Eduardo Antonio Parra, Élmer Mendoza, Alfonso Orejel, Iliana Olmedo, Jaime Lavistada, Jesús Ramón Ibarra, Jorge Humberto Chávez, José Ángel Leyva, Juan José Rodríguez, Maritza M. Buendía, Mónica Castellanos, Mónica Lavín, Pedro Ochoa, Rosa Beltrán, Socorro Venegas, Susana de Murga y Vicente Alfonso. (Madres. Antologador Élmer Mendoza, Trillas, 2026)

Empecé a leer primero el prólogo, después cada uno de los cuentos, relatos cortos, crónica o como le quiera usted llamar y no me pude despegar. 

Cada uno de los autores escribe sobre su experiencia con su madre. ¿Verdad, ficción? o las dos entreveradas. 

La memoria es frágil y selectiva recuerda los acontecimientos que nos marcaron y no necesariamente pueden ser verdad. 

 En una familia cada uno de los hijos tiene diferentes recuerdos y percepciones de la madre, del padre, de la familia. No hay una verdad absoluta.

Los autores describen el mundo que vivieron desde sus miradas de niños para dilucidar el concepto Madre con cariño, hay una mirada objetiva de amor y de nostalgia. 

En los cuentos encontramos las historias de familia donde no sólo se trata del amor sino también del dolor, la enfermedad, la muerte, el desapego, el alcoholismo, la orfandad, el abandono, los divorcios, los abusos.

 Vicente Alfonso escribe: “……. De aquella época herede un sentimiento de culpa que me acompañó por décadas y que a veces amenaza con volver”.

Y también los tiempos buenos con madres amorosas, trabajadoras que sacan adelante e impulsan a sus hijos, que saben cantar y reír. 

En donde hay fechas que la familia celebra en unión como cumpleaños, navidad, primeras comuniones, bautizos. 

O la vida cotidiana como en el cuento de Mónica Castellanos con sus tardes de “tele” acompañando a su mamá con películas del cine de oro mexicano en donde Pedro Infante grita: “Mataron a mi torito” y María Félix engalana la pantalla.

Como olvidar los sabores platillos deliciosos hechos en casa para conmemorar alguna fecha, las comidas en restaurantes y fondas o las comidas diarias en casa.

Iliana Olmedo recuerda: “Los romeritos y la pierna de cerdo adobada, gelatinas mosaico y pie de nuez, la crema de champiñones navidad, día de las madres”. 

 A Mónica Lavín su abuela le dice: “No son horchatas, nos aclara traen las chufas de España” Y recuerda las enchiladas suizas de Sanborns. 

 Elmer llevó a su mamá cuando lo visitó en la Ciudad de México a el Moro a comer churros y a Coyoacán a las nieves. 

Recuerda de Sinaloa su tierra el sabor del pan de rancho, los tacos al pastor, los aguachiles, los tacos gobernador. 

El pastel de carajillo y el batido Cozumel. David Toscana: “El jueves pasaba el camión de la Coca Cola. 

Se llevaba la caja de madera con veinticuatro cascos vacíos y nos dejaba una con botellas llenas “

Los recuerdos de los aromas de la casa, de los patios, de la sierra. José Ángel Leyva: “Recibir el olor limpio de pijamas y sábanas….., entrar en una cama con olor a detergente y plancha. 

Limpieza un sentimiento de paz y placidez internas”. 

“Me llegaba el aroma de las tortillas de harina, dulces y de sal, de las galletas, que solía hornear, de atoles o infusiones de laurel o yerbabuena que cultivaba en macetas”.

Cada cuento o relato es entrañable, con diferentes temáticas como si fuera un caleidoscopio los cristales son de diferentes colores y cada uno de los escritores mira con espejos el tema de la Madre y nos regalan la concepción de su mundo sin dejar de lado la nostalgia del tiempo “ido”.

  • María Isabel Saldaña
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