Contra los ayatolas

Ciudad de México /

Corrió la voz de que el Gasht-e Ershad, la policía moral iraní, había sido suprimida. Las muecas de incredulidad corrieron más rápido y con razón. Jafar Montazeri, fiscal general, pareció plantear la abolición de la patrulla de los lineamientos. En menos de dos días, el desmentido aclaró una realidad ya conocida: seguimos subestimando la vocación represora de las teocracias, de los regímenes autoritarios, del gobierno de los ayatolas.

Intento por despresurizar la tragedia, engaño para ocultar los tres días de huelga convocados como parte de las protestas, campaña de desinformación, manipulación cosmética o fracturas internas. Los motivos en las declaraciones no son realmente el sujeto urgente de análisis.

Estos meses se ha escrito suficiente sobre la obligatoriedad del hiyab. Las protestas son por el velo, pero no solo por éste, sino por su simbolismo e instrumentación para oprimir y controlar. Lo que hacen las dictaduras.

La supuesta justificación teológica de la obligatoriedad y sus aberrantes castigos caen en la interpretación de gobiernos antes que en el estudio religioso. La utilización política de la moral junto a la inmensa carga represora, son los aspectos por pensar en el invierno iraní. También son el continuo lastre de apariencia inescapable en parte de la región.

Es momento de entender que el gran sujeto, a estas alturas, es la respuesta brutal del gobierno iraní contra su población. Su naturaleza.

La sentencia a muerte de los seis primeros acusados de “oposición activa en contra de Dios” a raíz de los levantamientos, espera un juicio de apelación. Casi treinta otros detenidos corren un riesgo similar. Cinco más han sido sentenciados a muerte esta misma semana; se les acusó del asesinato de un Basij, un voluntario paramilitar de las Guardias Revolucionarias Islámicas con quienes se enfrentaron durante una marcha.

Tres meses en las calles cuentan alrededor de quinientas muertes y arriba de dieciocho mil arrestos.

Un gobierno ocupado únicamente de su supervivencia no escatima en los favores de la represión para intentar anular el hartazgo a su criminalidad, asesina siempre en nombre de la moral. Por eso hay que evitar que cualquier gobierno se adueñe de ella.

Maruan Soto Antaki

@_Maruan

  • Maruan Soto Antaki
  • Escritor mexicano. Autor de novelas y ensayos. Ha vivido en Nicaragua, España, Libia, Siria y México. Colabora con distintos medios mexicanos e internacionales donde trata temas relacionados con Medio Oriente, cultura, política, filosofía y religión.
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