El método

Ciudad de México /

Cada semana una nueva expresión de la ignorancia escogida, de una lógica aplicada sobre todo aspecto de la vida pública y contra algunas salvaguardas republicanas y democráticas: la educación, la investigación y la ciencia. Basta ya de ese recurso insulso que acusa de distractores. Cuando la gratuidad, la sinrazón o el ataque son tan recurrentes no hay distractor sino un método y el estado de las cosas.

Si la UNAM cala es gracias a su relevancia y simbolismos, pero en la retahíla presidencial contra ella no hay gran diferencia con lo dicho hacia otros instrumentos e instituciones formativas.

Buscando el rédito político, el Presidente usó la crisis sanitaria. Su diatriba arremetió contra los exámenes de admisión a estudiantes de medicina. Aquí nadie ha hablado de la necesidad de cualquier institución por limar fallas. Mencionarlas como matiz a lo dicho en Palacio es caer en el autoengaño.

Frente a la educación, la postura de nuestra izquierda más reaccionaria ha sido la puja por un botín. Se exhibe la falta de entendimiento sobre la función de las universidades. Son los espacios capaces de desafiar la relación origen-destino. Contravienen la visión determinista de cada mañana.

La óptica del botín político reduce el espacio académico a un centro de crítica y debate que debe ser afín, pasando por alto que antes es uno de formación; que busca y consigue homogeneizar mejores futuros.

El reticente discurso antiuniversitario prescinde del aspecto formativo para favorecer un reconocimiento previo a él: una etiqueta ideológica cobijada por la falta de sustento. Es la renuncia al espacio universitario bajo los cánones del bien público, para definirlo como terreno de batalla. No hablamos de educación sino de mezquindad. Ya le ocurrió a la salud.

El affair UNAM puede menguar, pero los efectos del método tienen paralelismos de la peor pedagogía. Sólo así el Secretario de Salud puede comparecer frente al Legislativo con la retórica usada por los antivacunas. Queda esperar que ninguna familia se resista a inyectar a sus hijos por la argucia del funcionario. Los mismos instrumentos de la propaganda que se lanzan contra la UNAM, el CIDE o la que sea, intentan lavar otra desfachatez. 

@_Maruan


  • Maruan Soto Antaki
  • Escritor mexicano. Autor de novelas y ensayos. Ha vivido en Nicaragua, España, Libia, Siria y México. Colabora con distintos medios mexicanos e internacionales donde trata temas relacionados con Medio Oriente, cultura, política, filosofía y religión.
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