Idiosincrasia

Ciudad de México /

¿Qué tanto nos importa la democracia o sabemos de ella? La facilidad de adhesión a discursos y acciones de talante abiertamente autoritario, dejan evidencia de un gobierno, partidos y camaraderías más antidemocráticos que nuestra sociedad.

Códigos equivalentes entregaron a los militares tareas ajenas a su naturaleza y en las últimas semanas, anularon el diálogo en su interés más primario, la convivencia política. El proceso en la modificación a las reglas electorales es un síntoma más de estructuras ajenas a la aspiración democrática.

Con inmenso cinismo aquí cantan democracia quienes apoyan la aprobación en el legislativo a reformas sin conocerlas. Les ven virtudes a expensas de inconstitucionalidades cuya existencia es aceptada por ellos mismos. Suscripción a la mentira institucionalizada y caricatura de idiosincrasia política nacional.

La insistencia es válida, ¿cómo se argumenta democracia en el voto a favor de lo no leído y apenas enmendado por contradictorio?

Democracia sin debate y procesos vulnerados; a la mexicana, oídos sordos a todo argumento.

No existe democracia funcional sin noción de consecuencias. Con los militares no se reparó en su falta de transparencia o incapacidad para contener la violencia. Las medidas con posibilidad de afectar la capacidad del Instituto Electoral, los cambios sobre las reglas de propaganda y las facultades internas se sumarán al desglose de desprecios por la administración pública desde sus entrañas.

La desjerarquización de elementos como modo de discurso, repite costos para no hablar de la reducción del personal de servicio electoral y la desprofesionalización en la materia.

Relativizadores dispensan lo arbitrario en el presidente sobre el actuar de los legisladores. Son lo mismo, salvo en la apuesta por la insensatez vestida de ingenuidad. En nuestra aversión democrática se abraza la inmadurez de creer que pensar la realidad política y tomar postura frente a ella es excluyente.

Hemos sido espectadores de formas que exhiben un espíritu vengativo. Palacio y sus allegados dicen respetar el bien público cuando dan ejemplo de lo opuesto: una postura donde no es necesario negociar, escuchar y aceptar la existencia política del otro.

Maruan Soto

@_Maruan


  • Maruan Soto Antaki
  • Escritor mexicano. Autor de novelas y ensayos. Ha vivido en Nicaragua, España, Libia, Siria y México. Colabora con distintos medios mexicanos e internacionales donde trata temas relacionados con Medio Oriente, cultura, política, filosofía y religión.
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