Odiar el reflejo

Ciudad de México /

Debió ocurrir dos años atrás y la enfermedad nos encerró. En la lengua, la feria del libro más grande; donde el equilibrio entre lo literario, lo político y lo académico intenta balancear los contextos a su derredor.

Cuando en 2020 el Emirato de Sharjah y la cultura árabe se esperaban como invitados de honor a la Feria del Libro de Guadalajara, Ucrania aún no era territorio invadido y tampoco coincidía un mundial de futbol hecho de violaciones a derechos humanos. Hacia dentro, la precariedad política federal se acercaba a la competencia de longitudes de espadas, pero permitía un asomo menos rupestre.

Reconozco una agradable emoción, por el interés que ha llenado salones de lectores en las mesas sobre la cultura árabe. En esas sesiones, espero se sigan respondiendo preguntas y despertando dudas acerca de la región del planeta que ocupa casi todo mi tiempo. Ahí, registro también un fenómeno habitual en el discurso de élites académicas o intelectuales de Occidente (sí, México forma parte de él).

Con estructura revisionista, en este Occidente hispánico se respira un aire que parece encontrar pocos límites para detestarse. Un antioccidentalismo de frente al espejo, rechaza valores producto de muy definidos logros. Voces variopintas ponen distancia de conceptos como los derechos humanos, la democracia o la libertad individual; todos disfuncionales en Medio Oriente.

Una distancia escogida por lo indisociable de estos constructos en la abstracción de Occidente. Si para esa lógica éste es malo, lo que haya salido de él por igual. Como se ha matado en nombre de la democracia, se pone en duda la democracia. Vaya.

Ningún elemento social es monolítico y todos deben ser constantemente pensados. No pido que ese pensamiento se escriba en los márgenes de lo medianamente asimilado, sino en líneas paralelas con una intención. Se necesita entender el presente sin caer en el desecho de ciertas conquistas, sólo para sustentar la crítica a fallas e hipocresías de virtudes políticas.

Tal vez, así logremos acercarnos a entender aquello que nos rodea. Aquí, en el mundo árabe, en el de afuera.

Qué poca pedagogía cabe en la negación autoinfligida de un Occidente que se quiere odiar a sí mismo.

@_Maruan


  • Maruan Soto Antaki
  • Escritor mexicano. Autor de novelas y ensayos. Ha vivido en Nicaragua, España, Libia, Siria y México. Colabora con distintos medios mexicanos e internacionales donde trata temas relacionados con Medio Oriente, cultura, política, filosofía y religión.
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