Sobre nuestra izquierda

Ciudad de México /

Las consignas del Presidente y su partido contra el enemigo en turno son más que actos de filiación o escudos para paliar las crisis de relatos oficiales. Un mínimo de honestidad intelectual obliga a juzgar ciertas retóricas bajo la forma de manifestaciones abiertamente antidemocráticas.

El efecto de lo que ha gustado interpretar como distractores de la vida pública, rompe el límite de las pulsiones y los transforma en hechos autoritarios. Instalados en ellos, la corrupción, los conflictos de interés, la impunidad o ilegalidad serán síntomas del escenario autoritario.

Dos grandes signos de inmadurez han cobijado a distintas expresiones políticas en el mundo, en este caso a la izquierda mexicana: la resistencia a incorporarse a la participación política por medio de las reglas de la democracia, y entender que ciertas causas son suficientes por sí mismas. Derechos humanos, feminismo o medio ambiente no dependen de titularidad ideológica.

La realidad no facilitó lo segundo. El desprecio de buena parte de lo que se entiende como derecha hacia demasiadas urgencias sociales las regaló al espectro opuesto.

El tránsito de la izquierda nacional por el universo democrático permitió una amalgama de lo más viciado en la historia contemporánea, con algunos desplazados del mismo sistema. A la par, se sumaron sincretismos de las causas relegadas.

Aquellos herederos del régimen de partido único, los AMLO, Gertz y Bartlett se situaron en una réplica de él con apariencia zurda. Le siguieron los Noroñas para quienes el tiempo fue un paréntesis que mantuvo nociones políticas arraigadas en el analfabetismo y disociadas del aprendizaje. En cuanto el grupo conquistó el poder, ganó la versión capaz de sobrevivir por su primitivismo: el político déspota y ajeno a las vías de la pluralidad. Su espíritu impregnó a quien lo recibió sin tapujos y dio rienda para que los Craviotos unidos exhiban su naturaleza poco democrática. Eso hemos visto estas semanas en Palacio y en el Senado.

Ninguna de las causas cobijadas por el imaginario de izquierda merecía tal demerito.

Los hechos autoritarios se transforman fácilmente en autoritarismo. En las reglas de la democracia el riesgo basta para rechazarlos. 

@_Maruan

  • Maruan Soto Antaki
  • Escritor mexicano. Autor de novelas y ensayos. Ha vivido en Nicaragua, España, Libia, Siria y México. Colabora con distintos medios mexicanos e internacionales donde trata temas relacionados con Medio Oriente, cultura, política, filosofía y religión.
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