Con un lápiz roto…

Ciudad de México /
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“Con un lápiz roto y esta pobre cuartilla os escribo para comunicaros que estoy divinamente bien en medio de estas hermosuras. Ya hemos hecho dos excursiones preciosas y hemos visto a lo lejos el mar”.

De tal modo, unas líneas tan perceptivas como sumarias, escribía a sus escasos doce años en una carta a sus “queridos padres” el poeta Federico García Lorca (1898-1936).

Tal vez de lo primero dejado en un papel, y aunque detenido por su temprana muerte (fue asesinado el 17 de agosto del 36 en algún lugar entre Víznar y Alfacar junto con otras tres personas, localidades de Granada, España) palpable muestra de lo mucho que escribiría después: prosa, poesía, teatro, música, siempre colmado de belleza creativa.“Estamos acampados al pie del Veleta, rodeados de ventisqueros”, prosigue la misiva. “La temperatura es divina. Inútil deciros que estoy divertidísimo y que entre todos reina una gran fraternidad. Mañana subiremos al Veleta. Muchos recuerdos a todos y os abraza vuestro hijo que os quiere mucho”.

Como ésta, comunicación fraterna, íntima, reveladora, García Lorca escribiría muchas más; buena parte de ellas meritorias de su correspondiente respuesta, tanto de parte de sus padres, Federico García Rodríguez y Vicenta Lorca Romero, “probablemente la mujer más importante en la vida del poeta”, como de sus hermanos Francisco y Concha.

Cartas que ahora, a noventa años de la desaparición del poeta, “vuestro hijo y hermano que tanto os quiere”, están dispuestas para adentrarnos en ellas, antes superado el rubor que le sobreviene a quien se sabe intruso en las conversaciones más personales, en una edición del sello Akal.

«No te olvides de escribir». La familia García Lorca en sus cartas se llama el libro. La edición corresponde a Víctor Fernández, especialista en la obra del poeta y quien antes había publicado una primera compilación de las misivas, Cartas de Vicenta a su hijo Federico, pero que en esta ocasión parece haber logrado una edición completa y final.

«No te olvides de escribir». La familia García Lorca en sus cartas, Edición de Víctor Fernández, Akal, México, 2026, 316 pp.

Con prólogo de Esther López Barceló, quien recuerda los pormenores de la muerte (ejecución) de García Lorca, nunca reconocida por autoridad alguna, «No te olvides… es un encuentro con las emociones tras bambalinas del creador, las de su entorno familiar. Pues, acota la prologuista, nunca “encontramos” el cuerpo de Federico. Como tampoco los de miles y miles de desaparecidos, ejecutados, torturados, perseguidos, desterrados… por el régimen franquista recién empoderado el año de la muerte del poeta.

“Pero la literatura, el cine y la música sí lo hicieron inmortal, y eso es perfectamente demostrable”.

También sus cartas.

Las sencillas carta de un hijo a su madre.

Madre, que bien identifican prologuista y editor del nuevo libro “protegió siempre los anhelos poéticos y aventureros de su hijo mayor. Una mujer que sufría cada vez que él se alejaba de ella en el tiempo y en el espacio; que nunca quiso regresar a Granada después del crimen; y a la que cuesta imaginar en la dimensión exacta de su dolor tras el asesinato de su hijo a manos del fascismo”.

“Muchos días de buena gana tomaría el tren para estar con vosotros…”, escribe García Lorca desde Madrid.

“Yo estoy todo el día con el diccionario a cuestas, pues estos americanos son muy simpáticos y constantemente preguntan y hablan conmigo…”, desde Nueva York.

“Mañana quiero marchar a una finca a la Pampa para descansar unos días de este ajetreo. Como veréis por la prensa, me acuerdo mucho de vosotros y no hay interviú en que no os nombre y no tenga recuerdo de vosotros, ya que sois lo único que me interesa de verdad en el mundo…”, desde Buenos Aires.

Reconocida y aplaudida buena parte de su obra (casi concretado un viaje a México, en compañía de Margarita Xirgu, para estrenar algo de su teatro), escribe desde Barcelona:

“…cuando leí el Romance de la Guardia Civil se puso de pie todo el teatro gritando ¡Viva el poeta del pueblo! Después, tuve que resistir más de hora y media un desfile de gentes dándome la mano, viejas obreras, mecánicos, niños, estudiantes, menestrales. Es el acto más hermoso que yo he tenido en mi vida (...). Estoy contento y quisiera que vosotros hubierais visto aquello”.

Cierran «No te olvides… una detallada (histórica y documental) cronología y una colección de gráficos del poeta.

Lecturas (lorquianas) complementarias

Federico García Lorca, Romancero gitano. Poeta en Nueva York, Grupo Editorial Multimedios.

Federico García Lorca, Antología poética, El mundo y la revista.

Ian Gibson, Federico García Lorca, Crítica.



  • Mauricio Flores
  • mauflos@gmail.com
  • Periodista, estudió Ciencia Política y Administración Pública en la UNAM
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