Cuando hablamos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, generalmente nos viene a la memoria la estadística sobre todo de los muertos que llevamos producto de la violencia generada por los grupos delictivos.
Conocer esas cifras era algo inédito previo a 1995, fecha en que se fundó este órgano desconcentrado, pero que cuya misión no era solo llevar un registro del número de delitos que se cometen, pues esta era solo una herramienta para proponer políticas públicas que revirtieran el alza en los delitos y qué ha pasado desde la creación del organismo, que la violencia va en aumento y no hay ni una sola política certera que termine con esa espiral ascendente.
El problema es que en México parece que nos encanta cambiar las cosas de forma pero no de fondo, a veces parece que tenemos la firme convicción que con los cambios de siglas ya estamos inventando el hilo negro, la política inédita que nos sacará del hoyo en el que estamos y lo único que vemos es que las cosas van de mal en peor.
La Policía Federal Preventiva, regresó a ser la Policía Federal, hoy desaparece y es parte de la Guardia Nacional, con los mismos uniformes, las mismas patrullas el mismo armamento, y las mismas carencias pero hoy es Guardia Nacional, cambio de nombre sin sentido pues el rumbo que lleva es el mismo de siempre, ahora compartiendo créditos y carencias con la Policía Militar.
La Procuraduría General de la República cambió de nombre a Fiscalía, una que luce hoy poco protagonista de la lucha contra la delincuencia en la que hay más escándalos por persecuciones y posiciones adelantadas como la de la Unidad de Inteligencia Financiera que por vincular a proceso a peligrosos criminales, burocracia infinita y viejas prácticas siguen ahí, otro cambio de forma y no de fondo, en el que incluso se pretendió, sigo sin entender por qué, eliminar el delito de feminicidio, dicen difícil de probar, si lo es, simplemente es por la ineficiencia de sus acciones.
Todo se lo debemos a políticas erráticas y deseos a capricho del gobierno y del partido en turno, pónganle como quieran, mientras no se hagan ajustes de fondo y trabajos transexenales seguiremos de mal en peor.
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