Celebrando

  • Criando Consciencia
  • Nadja Alicia Milena Ramírez Muñoz

Laguna /

Gracias a una mujer llamada Ruth empecé a escribir un diario. Gracias a Laura volví a terapia. 

Gracias a Ivi gestioné opciones para no perjudicar a otras. Gracias a Claudia gestioné opciones para salir del pozo que cavé por confiada. 

Gracias a Caro hago fresas con crema cada semana. Gracias a Sofía horneo pan de plátano cada que llueve. Gracias a Chiara y a Katia pude tomar una decisión difícil. Gracias a Ana puedo comprar cosas sin ansiedad. Gracias a Lorena pude escribir un libro. 

Gracias a Ximena tuve dónde escribir un libro. Gracias a Lily tuve dónde tener seguros a mis hijos mientras escribí un libro. Gracias a Diana los proyectos que no soñé se están manifestando.

Gracias a Mari sé sobre amor comunitario. Gracias a Irene y a Karen mi ética mágica me enorgullece. 

Gracias a Eliza pude nacer madre otra vez, acompañada. Gracias a Roxana recuperé la confianza en mis letras, gracias a Viviana recuperé el libro guía de las mujeres, gracias a un circulo de mujeres volví a mí misma, gracias a Sofi me siento útil mas veces de lo que en realidad lo soy. 

Gracias a Julia ahora puedo descansar mas seguido, gracias a Helena deje de alucinar con hacerme daño.

Gracias a Alejandra, Yesenia, Lupita, Lorena, Arlette, Valeria, Annie, Belén, Bere, Carmen, Jimena, Dany, Rosario, Claudia, Eliza, Amanda, Teresa, Jennifer, Mary, gracias a todas las mujeres que me han acompañado, llenado, con quiénes he compartido, de quienes me he enamorado, quienes han confiado en mí, en mi trabajo, en mi talento, gracias a quienes me han enseñado algo, a quienes les he enseñado algo, de quienes me he sostenido, a quienes he sostenido.

Gracias, mujeres.

Y gracias a mí misma, toda mujer, toda vulva y vientre creador por resistir, por sostenerme, por existir siendo diosa dentro del cuerpo divino, pero cuerpo-tierra finalmente. 

Gracias por mis pies que caminan sobre el pasto húmedo o sobre la arena del desierto con la misma curiosidad. 

Gracias por mis manos rapidísimas para crear y construir historias, proyectos y mensajes de amor, gracias a mis labios que pueden vestirse de rojo para decirle mil veces a mis hijos que los amo. 

Gracias, querida yo, porque al ser mujer, soy todo lo que sostiene al mundo y el mundo mismo siendo sostenido por mis hermanas.

LAS MÁS VISTAS

Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite