Nadja Alicia Milena Ramírez Muñoz
  • Misericordia

    En vez de eso aquí estoy agradeciéndole a la diosa de las mareas por compadecerse de su hija y venir por su cuerpo de sirena para llevárselo con ella mientras su alma descansa en las aguas saladas de su vientre.
  • Entiérrense todos

    “Entiérrense todos, oculten las cabezas, sientan como el frío les congela la determinación, no salgan, no salgan” parecen implorar todos los políticos y fanáticos que respaldan al gobierno del hombrecillo naranja.
  • Buenos, majos y maravillosos

    Y así vamos por la vida, locas y violentas por explotar a gritos y lloros después de la milésima vez que les pedimos que levantaran sus calzones.
  • Miedo

    Pero hay algo que me impulsa siempre a seguir cocinándole a mi familia, limpiando las barras de la cocina, regando las plantas, comprando flores frescas, escribiendo, luchando y sintiendo que vale la pena seguirme llamando humana.
  • Ahora mismo

    Ahora mismo hay que sacar las garras y afilar los dientes, mostrarles a los cachorros como se lucha, con miedo, pero con fortaleza, con incertidumbre, pero con fiereza.
  • Esta Navidad

    Esta navidad seguimos avanzando, pero también seguimos resistiendo la correa del amo porque somos manada y a una loba no se le puede domesticar, siempre te morderá, sin importar la época del año o si es Navidad.
  • Levántate y lucha

    Una mujer que se queda sola por horas en una sala de parto, con frío, sin bebida ni comida, sin recibir palabras amables, contacto con sus seres queridos, asustada y vulnerable, es una mujer que está siendo violentada por el sistema patriarcal y sus
  • Alicia salió del pozo, mamá

    El cuento no terminó cuando Alicia cayó en el pozo, aquí estoy Nadja, aquí estoy Milena y aquí estoy rodeada de todas esas mujeres que me aman y a quienes amo.
  • Cómo no estar enojada

    ¿Cómo no estar fúrica, estar bestia, si nos gasean en nuestras marchas a las que vamos con la exigencia de libertad y justicia, si no nos abren las puertas del palacio nacional sin importar que estemos desmayadas de hambre.