Mamá loba se está volviendo loca.
Loca, muy loca, peligrosamente loca.
Los lobitos tal vez están locos también, quien sabe, ¿Qué querrán decir los gritos histéricos y pleitos interminables sobre el piso del salón?
Mamá loba hornea y hornea,como buena madre, como debe ser. Todo muy pinterest, muy cute.
No entiende por qué no puede dormir y le asusta despertar al día siguiente.
«Todos están con salud y es lo importante», le dice su comadre loba soltera cuando llama de noche para platicar.
Mamá loba está loca, loca, loca. Ya no sabe que hacer. Siente que algo se atora en su garganta con cada mareo que le da al agacharse por otra charola de panqués.
No le dice a nadie, no quiere dar más problemas, papá lobo debe salir a vender los panqués para que los lobitos tengan carne para comer.
Y mamá loba sabe que cada charola horneada es, además de bienestar para su familia, unas horas más de soledad en casa.
Y de nuevo, no dice nada. Sólo baña a sus lobitos y se sienta con ellos a hacer las tareas que envía la escuela para que no se retrasen. Y por ahí se come un panqueque. No ha dejado de comer.
Se apuntó a clase en línea de ejercicio, al reto de la abundancia, a todo cuanto pudo, para tratar de mantenerse activa. Y la actividad no ´para pero… no es para ella, no hay tiempo, las horas no alcanzan y cuando lee AUTOCUIDADO siente una culpa inmensa.
Con decirles que mamá loba a veces olvida ir a orinar. Es más,no logró bañarse hoy.
Pero, y pese al esfuerzo de mamá loba, pese a los cuentos, manualidades y juegos, los lobitos están retrasados.
Les falta actualizarse en los colores de la primavera, el árbol que florea, la mariquita que se pasea. Se les retrasó la infancia.
Y no hay modo, si hay que encerrarse con los lobitos para cuidarlos, ha habrá tiempo de recuperar aromas, correteos y experiencias.
A los lobitos no les interesa saber cuánto es un conejo más otro. Les interesa más bien, perseguir un conejo tras otro.
Mamá loba siente que se vuelve loca. Pero aguanta. Ya habrá tiempo para enloquecer. Pone en pausa su derecho a no poder.
Porque así es como las lobas cuidan a su manada de cachorros cuando no hay más opción. Y no la hay.
Ojalá las otras lobas supieran que mamá loba está loca y está bien. No hay nada pinterest en eso pero todo es como debe ser.
Por hoy, sólo por hoy, date cuenta que lo haces, como mamá loba, suficientemente bien.