Cómo es adentro es afuera

Puebla /

Cada vez que alguien inicia un proceso terapéutico, un modelo de rehabilitación o una transformación integral, me gusta decirle a la persona que está por vivir un un camino hacia el equilibrio entre el cuerpo, la mente y el espíritu.

De hecho, soy un convencido que los grandes cambios nacen de una provocación espiritual que necesariamente pasa por los ámbitos mentales y físicos.

Recuerdo que en sus inicios (hasta la fecha), los Alcohólicos Anónimos promovían su recuperación como parte de un despertar espiritual.

Incluso en un famoso intercambio epistolar de uno de los fundadores de AA, conocido como Bill W. , con el prestigiado psiquiatra Carl Jung, éste hacía énfasis en el tema espiritual, más que en la parte médica.

“Ustedes (los AA) han hecho algo increíble al derrotar con el espíritu (bueno) a un espíritu (malo)”, escribió Jung al diferenciar entre spiritus (alcohol) y spiritum (experiencia).

Por ello acuño una frase de una maestra que solía decir que “como es adentro, es afuera”, para expresar que un profundo cambio interior siempre será reflejado en el exterior.

En mi experiencia personal y en los acompañamientos terapéuticos que me ha tocado realizar en mi consultorio y cuando tuve oportunidad de trabajar en alguna clínica de adicciones o en el mundo wellness, he podido confirmar una y otra vez que esta frase tiene una gran sabiduría y que en efecto “como es adentro es afuera”.

De hecho, soy de los que abordan con un enfoque profundo para cambiar creencias y valores, igual que hacer consciencia de nuestro ser y tomar responsabilidad de quiénes somos, en paralelo a comenzar a modificar conductas o iniciar nuevos hábitos.

Ponerse a dieta, jurar no beber una copa más o dejar de drogarse, por ejemplo, si no va acompañado de un profundo cambio interior, tiene muchas posibilidades de fracaso.

El cambio verdadero, el de fondo, es el equilibrio de una evolución espiritual, una toma de consciencia mental de la realidad y un llevarlo a la práctica en el mundo material, físico o corporal.

Aún en el ámbito deportivo en el que también me desempeño, estoy convencido de que los cambios exteriores son consecuencia de un profundo cambio interior, independientemente de los motivos que los hayan inspirado.

Quizás muchas veces solo se notan los cambios externos, pero detrás de ellos hay un gran trabajo personal interno, ya sea que se quiera superar una adicción, modificar una consulta nociva o simplemente, lograr una mejor condición y salud corporal.

Después de todo, “como es adentro, es afuera”. En otras palabras, tu expresión, tu actitud y tu físico nos dice mucho de cómo estás en realidad interiormente.

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