Salir del autoengaño

Puebla /

Dentro de los mecanismos de defensa que presentan los adictos, además de la negación, otro de los más utilizados y que afecta en mucho la recuperación, es el del autoengaño y el intento de ocultar la realidad a los demás, con las consecuencias que ello implica.

En los grupos de ayuda mutua se refieren al programa de los 12 pasos como un cambio de juicios y actitudes, donde la honestidad debería ser una de las piedras angulares en la recuperación del adicto.

"Nosotros ya lo sabíamos, solo faltaba que tú lo dijeras y lo reconocieras", dicen entre ellos los miembros de los grupos, "entre gitanos no nos leemos las manos, puedes engañar a otros, pero no puedes engañarnos a nosotros, ni mucho menos a ti mismo".

"No conocemos a nadie que no haya tenido éxito cuando se han propuesto seguir concienzudamente este maravilloso programa. Los únicos que no lo consiguen es porque no son sinceros y honestos consigo mismos", dice uno de los textos básicos del programa de Alcohólicos Anónimos.

Debido a las presiones familiares, laborales, sociales, incluso a recomendaciones médicas, muchos alcohólicos y drogodependientes aceptan iniciar un proceso de rehabilitación y un tratamiento para recuperarse, sin tener en realidad el deseo de hacerlo, lo cual, a la larga, es uno de los factores de fracaso.

"En realidad vine a parar las broncas", es una frase muy común cuando el adicto está en tratamiento, sin estar consciente de su enfermedad ni convencido de los beneficios que le traerá a su vida dejar de consumir.

En esta circunstancia, los prospectos en rehabilitación eventualmente siguen consumiendo "a escondidas" sin que los demás sepan, se "dan permisos" de continuar bebiendo o drogándose y lo niegan, incluso, jurando que no lo han hecho, pensando que no los van a descubrir o que estarán así mientras no se les "salga de control".

Este es uno de los factores de riesgo más frecuentes y peligrosos para que la enfermedad avance, ya que practican una doble negación, ahora de manera consciente y deshonesta. La primera, la negación de la enfermedad, suele ser un mecanismo de defensa para seguir perpetuando su consumo y muchas veces es falta de atención, información o guía y puede permanecer en el nivel inconsciente. Pero la segunda, la negación de que se continúa consumiendo, ahora haciéndolo a través de la mentira, puede ser el inicio de un fondo de sufrimiento mayor, porque la enfermedad siempre es progresiva y las consecuencias suelen ser mayores siempre.

Cuando he tenido casos en esta condición, primero suelo tratar de hacerle ver al enfermo que el autoengaño será su principal enemigo para un proceso verdadero de recuperación, advirtiéndole de las consecuencias mayores que puede traerle el seguir defendiendo su adicción, así como tratando de hacerlo responsable de sus propias decisiones en las que si logra continuar el engaño a los demás, consigo mismo, esa historia seguramente terminará mal.

"Hazlo por ti, por nadie más, quien padece la enfermedad eres tú y quién tendrá consecuencias mayores serás tú, ni tus padres, ni tus familiares, ni tu terapeuta", les digo, "date el beneficio de salir del autoengaño y regálate la posibilidad que millones de rehabilitados han tenido en todo el mundo".

omarcervantesrodriguez.esp@gmail.com

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