M+ La detención de Miguel Ángel Solano la madrugada del pasado viernes en Zapopan, Jalisco, fue resultado de una muy precisa operación de inteligencia naval, sustentada en el seguimiento de sus movimientos, el análisis de su entorno, la identificación de sus patrones de movilidad y la integración de información obtenida durante un periodo prolongado de tiempo.
El famoso Capitán Sol es señalado como uno de los principales operadores de una red relacionada con el trasiego ilícito de combustibles y aparece vinculado con posibles actividades de cohecho, corrupción, lavado de dinero y tráfico de fentanilo y otras drogas sintéticas.
Para establecer su ubicación, fue necesario reconstruir su entorno y sus patrones de comportamiento mediante vigilancia de domicilios y vehículos, monitoreo de cámaras y redes sociales, vigilancia aérea en tiempo real, análisis de registros telefónicos y rutas de movilidad, consultas a fuentes humanas y cerradas, así como análisis financieros de personas relacionadas con el objetivo.
La investigación detectó actividades del también conocido como Mike en Ciudad de México, Jalisco, Nuevo León, Quintana Roo y Veracruz. El documento expone más de 600 análisis financieros de su círculo cercano, 150 de registros telefónicos y rutas de movilidad, y 86 consultas a fuentes humanas.
En cuanto al componente financiero, el expediente refiere aproximadamente 52.2 millones de pesos ingresados a sus cuentas mediante operaciones relacionadas con boletos, fichas, premios de juegos y sorteos, así como alrededor de 11.5 millones de pesos gastados con dos tarjetas.
También se identificaron unos 3.4 millones de pesos recibidos vía nómina de cinco empresas, cerca de 2 millones de pesos a través de 13 cheques interbancarios, alrededor de 5.3 millones de pesos bajo otro concepto financiero, aproximadamente un millón más relacionado con el pago de un penthouse en Tulum y cerca de 5 millones recibidos del sindicato Sipromex.
La indagatoria también permitió reconstruir parte de su movilidad internacional; se detectaron viajes en aeronaves privadas y visitas a Francia, Grecia, Mónaco y España.
En agosto de 2025, el trabajo de inteligencia entró en una etapa decisiva con la coordinación para su aprehensión, en la que participaron Marina, FGR, Interpol y agencias en la materia de otros países, principalmente de Estados Unidos.
La localización se concretó la semana pasada; la inteligencia naval detectó la presencia de Miguel Ángel Solano en México gracias a información relacionada con quien al parecer es su pareja: Helan Dayana. El seguimiento permitió establecer que se encontraba en un domicilio de Villa Verona, Zapopan.
El 1 de octubre terminó el cerco en Villa Verona. La captura fue el desenlace visible de un trabajo de inteligencia que durante meses permitió seguir el rastro, analizar el entorno y aportar a la autoridad ministerial la información necesaria para actuar.
La participación de cada institución resulta relevante para entender el desenlace. La FGR condujo la investigación ministerial, integró la carpeta, realizó las diligencias jurídicas, y obtuvo y cumplimentó las órdenes correspondientes, mientras que la Secretaría de Marina generó, procesó y compartió información de inteligencia con la Fiscalía, además de colaborar con las autoridades responsables de la operación.
Incluso, después de su detención, el Capitán Sol fue trasladado en una aeronave de la Marina al Aeropuerto Internacional de Toluca y posteriormente al Centro Federal de Readaptación Social del Altiplano. La imagen del traslado representó el momento visible de una operación, cuyo desarrollo real ocurrió mucho antes, como parte de un proceso con el que los propios marinos están limpiando la casa.