Carta a mi padre

Ciudad de México /
El compositor tendrá un sinfín de conmemoraciones este año. FOTOTECA MILENIO

Padre, te queremos a ti y a todas tus canciones. México te honrará de distintas maneras a lo largo de este año que se conmemora el centenario de tu natalicio. Yo quiero agradecerte el legado que nos dejaste con tu obra. Estoy consciente de la enorme responsabilidad que tengo, pero quiero que sepas que ha sido una aventura maravillosa conocerte cada día más por medio de las letras que dan testimonio de ese corazón palpitante que supiste poner en canciones.

El alma de nuestro país también palpita con tu canto y tu voz se ha podido esparcir por múltiples lugares. Hay países que sienten que les perteneces, que creen que naciste allá y no aquí; porque tus versos revelan el sentir que nos hermana y nos une. En esta época de rencores y xenofobia, escucharte es un aliciente para nuestros paisanos asentados más allá de nuestras fronteras. Resistir cantando alienta al exiliado, empodera al migrante y fortalece esa identidad que hace a México más grande por la riqueza de su cultura y de su gente.

Gracias por ser hijo del pueblo, es una herencia que deja raíces muy profundas, es como la imagen del árbol que, dentro de su firmeza, se permite tener la oscilación que el viento le impone en cada momento; es un linaje de orgullo que me deja llevar por el mundo el tronco erguido recitando tus versos.

Gracias Padre por tu grandeza y tu humildad, por haberme enseñado que la generosidad es lo único que me hace ser persona, pues en esa virtud se despliegan otros valores para ser y sentir. Gracias Padre porque en las palabras que dejaste escritas he encontrado todas las respuestas que he ido necesitando a lo largo de mi vida. Hoy siento nostalgia, te fuiste cuando aún no cumplía veinte años, me has hecho mucha falta, no obstante, he logrado mantener una relación contigo a través de tus canciones. Sé que estás aquí de muchas maneras, que no te vas a ir porque el vínculo está en la poderosa energía que nos mantendrá unidos siempre.

Gracias Padre por haber elegido a mi madre, sin ella no sería lo que soy. Tu Paloma querida me dio las alas que me sostienen y, a la luz de sus ojos divinos, sigo iluminando el camino que recorro cada día. Espero que la estés cuidando como ella se merece.

Este 2026 es tuyo, gracias al apoyo de tanta gente que te quiere y te sigue cantando haremos un sinfín de conmemoraciones que podrás presenciar como un sueño dorado.


  • Paloma Jiménez Gálvez
  • paloma28jimenez@hotmail.com
  • Estudió la maestría en Letras Modernas en la Universidad Iberoamericana, y es Doctora en Letras Hispánicas. Desarrolló el proyecto de la Casa Museo José Alfredo Jiménez, en Dolores Hidalgo, Guanajuato. Publica su columna un sábado al mes.
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.