La charrería federada está viviendo la segunda semana de la etapa eliminatoria del “LXXXII Congreso y Campeonato Nacional Charro San Luis Potosí 2026”, en un magnífico escenario como lo es la Arena Potosí, instalaciones que a excepción de la inauguración oficial, han lucido vacías en su graderío, pero también estamos a tan solo 6 días de que inicien las semifinales para cada una de las categorías de los Escuadrones Charros, cerrando fuerte con esta etapa los días 30 y 31, donde este último día, a las 19:00 hrs. se realizará la Final de charro completo que dará pie a las finales de equipos de ambas categorías y a las escaramuzas, programada para el primero de noviembre, donde se espera una participación nutrida que consolide el rendimiento deportivo y sin duda disfrutaremos de un gran espectáculo charro.
La charrería federada está viviendo los primeros dos años de la toma de posesión del presidente nacional Salvador Barajas del Toro y de su consejo directivo, quienes tomaron el cargo el 27 de noviembre de 2024, dos años en los que su administración se ha visto con una gran opacidad, rodeada de escándalos y desaciertos, dos años que no son para festejarse, si no más bien para lamentar la forma en que se ha manejado al órgano rector de este deporte federado, siendo una consecuencia lógica de ser un candidato único, donde la charrería federada no tuvo oportunidad para elegir otra opción, ya que fue impuesto por un pequeño grupo que toda la charrería de México y de la Unión Americana tuvieron que aceptar resignadamente.
Desafortunadamente, Barajas del Toro continuó con la receta de su antecesor, donde muchos afirman que salió peor que José Antonio Salcedo López, quien administró de 2020 a 2024, cobrando todos los torneos oficiales, incluyendo el Campeonato Infantil, Juvenil y de Escaramuzas de cada año, incluso, al sector femenil que no utiliza ningún tipo de ganado. Otro de sus desaciertos fue la eliminación de recursos a las Uniones de Asociaciones Charras de cada Estado, con una decisión unilateral y no a través de una asamblea como debería ser; así mismo, durante estos dos años, los Campeonatos Nacionales se han asignado directamente al mejor postor, ignorando el Estatuto y sin tomar en cuenta a la Asamblea Nacional como sucedió con San Luis Potosí 2023, 2024 y 2026, especialmente este año donde al inicio de las negociaciones estaba contemplado en el Estado de Zacatecas, y después, de un día para otro se decidió dar nuevamente el evento a San Luis Potosí, ¿qué pasó en el camino?, ¿cómo o de qué forma convencieron a Barajas del Toro y a su consejo directivo?, porque el Estatuto vigente puntualiza que un Campeonato Nacional no debe repetir sede al menos durante los siguientes 4 años.
Bajo este mismo clima de hostilidad, desconcierto y engaño, Barajas del Toro y su Consejo Directivo están cerrando el año con la intención de la posible sumisión de la Unión de Asociaciones de Charros de Ciudad de México, donde arbitraria e injustamente destituyeron de la Presidencia a Jalil Dulac Camacho, sin tomar en cuenta que fue electo a través de una votación protocolizada; por otro lado, también se inmiscuyeron con las decisiones internas de la emblemática Agrupación de Charros de Regionales de la Villa, haciendo a un lado que es una Asociación Civil que opera de manera independiente. En ambos casos están tratando de anularlas en su parte más sensible con una extraordinaria falta de respeto.
Todo lo anteriormente expuesto es de graves consecuencias para el futuro de la charrería federada, pero la yoya de la corona de Salvador Barajas del Toro es haber aceptado y ejercido su administración sin exigir la auditoría externa que debería haberle entregado su antecesor, tal y como lo marca el Estatuto vigente, ya que se ocultó premeditadamente el informe financiero que manejó Salcedo López, donde incluso se está negando la claridad de los recursos públicos que otorgó la Conade durante su gestión, monto que según la plataforma de transparencia fue de 5 millones de pesos, ingreso económico que no se le informó a la Charrería Federada en que fue utilizado, teniendo la complicidad de gran parte de su entonces consejo directivo e involucrando también a esta gestión de Salvador Barajas por ser tapadera de las múltiples truculencias de Toñote, uniendo a ambas administraciones en una complicidad que pasará a la historia de esta Federación y al registro periodístico, siendo muy lamentable que los Charros Federados acepten mentiras y engaños, pero más lamentable es que todos se miran felices y contentos en el Campeonato Nacional 2026.