Comprar una casa es uno de los eventos más importantes en la vida financiera. Ahorrarse medio millón de pesos en el proceso haría brillar los ojos de cualquiera. ¡Medio millón!
El cliente promedio en México adquiere un financiamiento de 1.4 millones de pesos (mdp) para comprar su casa. Este monto más intereses, comisiones, avalúos y tras 20 años, se convierte en 3.3 mdp.
Si todos comparáramos los productos financieros y eligiéramos el mejor para nuestro perfil (porque no hay uno perfecto para todos), podríamos reducir ese pago total de 3.3 a 2.8 mdp, me explicó Julio Sánchez Azcarate, CEO y fundador de Bancompara, una plataforma que permite comparar créditos hipotecarios, solicitarlos y tener acompañamiento en el proceso.
“La diferencia está en tomar una decisión inteligente e informada”, me dijo Julio.
Solo tres de cada 10 mexicanos compara productos bancarios antes de contratarlos, es decir, según datos de Cofece, 70 por ciento de quienes tenemos un crédito hipotecario, una tarjeta de crédito o un préstamo personal no revisamos las opciones existentes antes de firmar.
Ahí está la diferencia entre tener 500 mil pesos más para ¡yo qué sé!, lo que usted pueda imaginar, querido lector, y pagar más dinero por la misma casa.
Pero, ¿leer siete contratos de crédito hipotecario es un dolor de cabeza? Sí, y es indescifrable qué es lo que debemos comparar.
Julio, un economista, viendo que era imposible entender cómo comparar estos productos sin leer miles de documentos en Excel, optó por desmenuzarlos. Hoy Bancompara pone frente a frente nueve mil 400 variables para hacer una recomendación a sus usuarios de qué hipoteca es la más conveniente. Además, “los mantenemos actualizados porque cada producto cambia varias veces al año”, me dijo Julio.
Si nos tenemos que fijar en tres cosas, ¿cuáles son las más elementales? Lo más importante, me dijo Julio, es comparar los productos no solo por la tasa de interés sino por su Costo Anual Total, el famoso indicativo CAT que hace público cada producto financiero.
Dos. Hay que preguntar por una corrida financiera para un crédito a 20 años y a 15 años y analizar si, por un poco más de pago mensual, pueden tenerse condiciones preferenciales. Finalmente, considera y compara los gastos adicionales. Hay que tener 20 por ciento del valor de la casa ahorrado para ponerle 10 a 12 por ciento al enganche, mínimo; 7 por ciento a la escrituración y 2 por ciento al pago de avalúo y comisión por apertura.
¿Si ya tengo un crédito, perdí el ahorro? No, si usted, querido lector, ya tiene una hipoteca, puede revisar si hay una mejor en otra institución financiera, comparar y ahorrarse una muy buena cantidad de dinero refinanciando.
@vivircomoreina