Hace 10 años, China se convirtió en el mercado más grande para Porsche. La marca alemana había logrado un posicionamiento increíble en un país que realmente valoraba el concepto de lujo y exclusividad, y eso le permitió crecer y crecer hasta 2021, cuando le entregó a sus clientes chinos cerca de 96 mil vehículos. Ese año, China representó más de 30 por ciento de su negocio.
Nike estaba viviendo algo similar. El consumidor aspiracional en China parecía estar fascinado con la marca de la palomita y en 2021 les compró 8 mil 300 millones de dólares de sus productos —algo así como 18.6 por ciento de las ventas totales globales.
El mercado local de China estaba impulsando de manera inusual el crecimiento de muchas de las marcas internacionales más importantes. Starbucks tenía una participación de mercado de más de 30 por ciento en aquellos años y para LVMH la región llegó a ser 35 por ciento de los ingresos.
Hoy la historia es muy diferente. Las ventas de Porsche en ese país se desplomaron y en 2025 la alemana entregó a sus clientes en ese país menos de 42 mil unidades. Los ingresos de Nike bajaron cerca de 30 por ciento en China, y Starbucks ahora tiene menos de 15 por ciento de participación en ese mercado. Esto está reflejándose en el precio de sus acciones: las de Nike han perdido como 80 por ciento de su valor y las de Porsche más de 40 por ciento, por ejemplo.
En todo esto hay un patrón común: estas marcas se terminaron enfrentando a competidores locales más baratos o más tecnológicos. Empresas como BYD, Geely, Xiaomi, Huawei, Luckin y Anta —por mencionar algunas— fueron perfeccionando sus productos y servicios a los gustos locales, hasta que se convirtieron en formidables competidores para las extranjeras.
Me intriga cómo serán las discusiones en los consejos de estas empresas. ¿Cuál sería la prioridad? ¿Regresar a crecer en China o tratar de compensar la caída de las ventas en ese mercado, apostándole a otros países?
Por cierto: México es el ejemplo contrario. Aquí Cielito Querido o Punta del Cielo nunca se volvieron una amenaza para Starbucks. Panam o Charly han logrado mantener un espacio en el mercado, pero no parecen ser una preocupación para Nike. Y en lo personal me cuesta ver un escenario en el que Olinia vaya a convertirse en un reto para Nissan.
Lo que valen las mexicanas
La semana pasada el IPC subió 4.36 por ciento —su mejor semana desde abril— y cerró en 68 mil 930 puntos. Las 35 empresas mexicanas de ese listado valen juntas cerca de 530 mli millones de dólares, que es equivalente a lo que vale Mastercard por sí sola. Como contexto, esa cifra es más o menos lo que registra Amazon como ingresos en nueve meses, o el PIB de Ciudad de México, Nuevo León y Jalisco —juntos.
Llama la atención que Walmart vale 20 veces lo que vale su filial mexicana, Walmex; que América Móvil vale prácticamente lo mismo que Target y que la más valiosa entre las mexicanas, Grupo México, tiene una capitalización de mercado igual a la de Airbnb (y un poco menor que la de Spotify o la de Starbucks).
Un dato muy poderoso, para reflexionar acerca del sistema emprendedor mexicano: Mercado Libre y Nubank, que son dos emprendimientos latinoamericanos relativamente jóvenes y basados en tecnología, valen más que la gran mayoría de las mexicanas.